El periodista y crítico gastronómico ciego conversa con el pastelero Raúl Asencio sobre su infancia, el braille, la cocina y una manera de descubrir los alimentos en la que el tacto, los aromas y los sabores adquieren un protagonismo especial.
¿Cómo desarrolla su trabajo un crítico gastronómico que no puede ver aquello que llega al plato? Jonatan Armengol aborda su día a día y su particular relación con la cocina en una nueva entrega de ‘Conversaciones en el obrador’, el espacio de entrevistas del pastelero Raúl Asencio.
Armengol es periodista, catador y crítico gastronómico ciego, con una trayectoria de más de dos décadas vinculada al mundo culinario. Su trabajo le lleva a prestar especial atención a elementos como los aromas, los sabores y las texturas, aspectos que utiliza para analizar los productos y las elaboraciones
La conversación va mucho más allá de la crítica gastronómica. Durante el encuentro, Armengol recuerda cómo fue crecer y estudiar siendo un niño ciego durante los años 80 y aborda los cambios que se han producido en la percepción social de las personas ciegas. También reivindica la importancia del braille y habla de las situaciones que todavía encuentra en su vida cotidiana.
Descubrir un sequillo a través del tacto
La gastronomía permite además uno de los momentos más particulares de la conversación. Raúl Asencio y Jonatan Armengol intentan describir un sequillo utilizando el tacto, trasladando al espectador una manera diferente de acercarse a un producto tradicional.
El diálogo sirve para profundizar en cómo intervienen los diferentes sentidos a la hora de comer y valorar un alimento. Armengol ha explicado en diferentes ocasiones que la ausencia de visión le permite concentrarse especialmente en los aromas y sabores cuando realiza una cata.
La charla también se adentra en su afición por cocinar, incluyendo las posibilidades que encuentra en el kamado y la cocina con fuego, además de compartir recuerdos familiares y experiencias relacionadas con la gastronomía.
Educar el paladar desde pequeños
Otro de los asuntos que ocupa parte del encuentro es la educación gastronómica de los más pequeños. Asencio y Armengol reflexionan sobre los sabores actuales, la necesidad de reducir el azúcar y la importancia de enseñar a niños y niñas a desarrollar su paladar desde edades tempranas.
La entrevista con Jonatan Armengol corresponde al episodio número 18 de ‘Conversaciones en el obrador’ y supone, además, el estreno de un nuevo espacio de grabación para el proyecto de Raúl Asencio.
Una conversación que utiliza la gastronomía como hilo conductor, pero que también aborda accesibilidad, educación, tecnología, infancia y autonomía, mostrando cómo es el trabajo cotidiano de un crítico gastronómico que construye su valoración de la cocina desde una percepción en la que el gusto, el olfato y el tacto tienen mucho que decir







