Una nueva conversación gastronómica reúne la tradición pastelera y el producto del mar para descubrir la historia de una empresa familiar de Santa Pola especializada en mariscos y elaborados gourmet
De la pastelería al mar. El obrador de Raúl Asencio se convierte en esta ocasión en punto de encuentro entre dos formas diferentes de entender el producto alicantino. Una nueva conversación permite descubrir Marufina, empresa familiar de Santa Pola que ha hecho de los productos del Mediterráneo su principal seña de identidad.
La historia de Marufina comenzó en los años setenta, vinculada a una familia de armadores y a la tradición pesquera santapolera. Más de cuatro décadas después, la segunda generación continúa un proyecto que combina la pesca con la elaboración de productos destinados especialmente al mundo de la gastronomía.
La quisquilla ocupa un lugar protagonista en esa trayectoria, pero no está sola. Gamba roja y blanca, cigala o carabinero forman parte de una materia prima que posteriormente se transforma también en propuestas como carpaccios, tartares y caldos, acercando el producto del mar a nuevos formatos gastronómicos.
Detrás de estos productos permanece la vinculación directa con el Mediterráneo. Marufina trabaja desde sus propias embarcaciones y las capturas pasan por la lonja de Santa Pola, donde son seleccionadas y controladas antes de continuar su proceso. La empresa ha ido incorporando posteriormente tecnología e innovación para desarrollar elaborados pensados especialmente para facilitar su utilización en las cocinas profesionales.
La conversación en el obrador de Raúl Asencio permite así conocer qué ocurre desde que el producto sale del mar hasta que se convierte en una propuesta gastronómica. Una evolución que ha llevado a Marufina a desarrollar carpaccios de quisquilla, gamba roja, carabinero, gambón o cigala, además de otras elaboraciones vinculadas al producto marino.
El encuentro tampoco es casual. Raúl Asencio y Marufina comparten su pertenencia a Essentia Gourmet Alicante, una agrupación que reúne a empresas alicantinas de diferentes sectores con el propósito de poner en valor los productos de proximidad y la identidad gastronómica de la provincia.
Dos mundos aparentemente alejados encuentran así un punto en común. Por un lado, el trabajo artesanal de Raúl Asencio y su apuesta por los productos de proximidad; por otro, una empresa que hunde sus raíces en la tradición marinera de Santa Pola y que ha evolucionado hacia nuevos formatos sin abandonar el producto que llega del Mediterráneo.
Una conversación para acercarse a quienes trabajan detrás del producto y descubrir algunas de las auténticas joyas del mar alicantino, desde la quisquilla hasta la gamba roja, la cigala o el carabinero, y conocer el camino que recorren desde las aguas del Mediterráneo hasta la gastronomía.


