PP, PSOE y Vox analizan los informes técnicos, las medidas de protección del museo y las responsabilidades pendientes de esclarecer tras una nueva jornada de comparecencias.
La comisión municipal que investiga el robo del Tesoro de Villena ha celebrado una nueva sesión marcada por las diferencias entre los grupos políticos sobre las medidas de seguridad del Museo de Villena (MUVI). Las comparecencias de responsables técnicos han puesto sobre la mesa la existencia de varios informes que recomendaban reforzar la vigilancia, así como nuevas cuestiones relacionadas con las instalaciones destinadas a proteger las piezas arqueológicas.
Uno de los principales asuntos de debate ha sido la existencia de tres informes técnicos anteriores al robo que aconsejaban incorporar vigilancia presencial al museo. El portavoz del Partido Popular, Miguel Ángel Salguero, ha señalado que estos documentos, elaborados desde 2019 por diferentes especialistas y organismos, coincidían en recomendar una mayor protección de las instalaciones.
Según los populares, las recomendaciones incluían la contratación de vigilantes y la posibilidad de establecer sistemas de supervisión permanente. Salguero ha cuestionado que estas propuestas no fueran atendidas en su totalidad, pese a haber sido solicitadas por el propio Ayuntamiento, y considera necesario aclarar qué decisiones adoptaron los responsables municipales tras recibirlas.
Desde el equipo de gobierno, el portavoz socialista, Javier Martínez, ha reconocido la existencia de estas recomendaciones, aunque ha insistido en que el museo cumplía con los requisitos de seguridad exigidos para su apertura. Martínez ha defendido que las medidas de protección se habían ido reforzando y ha señalado que la presencia de un vigilante no garantiza necesariamente que se hubiera evitado el robo, ya que su intervención también habría dependido de las circunstancias y los protocolos de actuación.
Otra de las cuestiones que ha generado controversia es la protección física del Tesoro. El PSOE sostiene que el proyecto técnico del museo contemplaba una cámara acorazada y que su ejecución figuraba certificada por la dirección facultativa. Sin embargo, todavía quedan aspectos por contrastar sobre su instalación y las características concretas de los elementos de seguridad.
En este sentido, la concejala de Vox, Ana María Cerdán, ha reclamado más documentación que permita comprobar las condiciones de protección de la cámara y de la vitrina en la que se exponía el Tesoro. La formación considera necesario disponer de toda la información técnica antes de establecer conclusiones sobre las posibles responsabilidades.
Las ausencias y las próximas comparecencias también han formado parte del debate. El PSOE ha criticado que representantes dependientes de la Generalitat Valenciana no hayan acudido a la comisión, mientras que el PP ha puesto el foco en las explicaciones que deberán ofrecer los responsables políticos municipales sobre las recomendaciones de seguridad recibidas.
Por su parte, Vox ha preferido aplazar una valoración definitiva hasta escuchar las próximas comparecencias y completar el análisis de la documentación.
La comisión continuará el próximo 21 de octubre con una sesión centrada en las responsabilidades políticas. El objetivo será avanzar en el esclarecimiento de las decisiones adoptadas antes del robo y determinar qué medidas de seguridad estaban previstas, cuáles llegaron a implantarse y qué cuestiones permanecen pendientes de explicación.







