La operación de embolsado se realiza con mucho mimo y de forma completamente artesanal, da trabajo a miles de personas, se utilizan más de 250 millones de bolsas de papel de celulosa virgen y el coste ronda los nueve millones de euros.
El proceso comienza poco antes de que las uvas comiencen a madurar y los racimos permanecen cubiertos algo más de dos meses hasta que comienza la recolección. Todos los municipios productores que están amparados bajo la Denominación de Origen Protegida -Novelda, Aspe, Monforte del Cid, La Romana, Agost, Hondón de las Nieves y Hondón de los Frailes- utilizan esta técnica, única en el mundo, que se ha convertido en una seña de identidad, distinción y calidad. Actualmente, la superficie dedicada al cultivo de uva de mesa inscrita bajo la DO asciende a 2.124 hectáreas de distintas variedades.
El sector de la uva de mesa de la Comunitat Valenciana en su conjunto (incluida la uva amparada por la DO) lleva exportado entre enero y junio de 2018 un total de 4,9 millones de euros, lo que representa el 18,7% del total nacional exportado, con un aumento del 48,5% sobre el mismo periodo del año 2017.
En cuanto al destino de la producción, el mercado nacional compra el 59% de la uva, el 40% va a la Unión Europea (principalmente Francia, Italia y Alemania) y el resto se envía a clientes de países extracomunitarios.
Hemos visitado en directo un campo en Aspe, para ver cómo cogen la uva y posteriormente en la Cooperativa, ver cómo la envasan.


