La presencia de un enjambre obliga a la Policía Local a cortar el paso por varias calles del casco histórico
Los comerciantes precintaron las puertas de sus tiendas para evitar la entrada de los insectos. Un apicultor logra acabar con el problema en dos horas.
Dos horas permaneció acotada al tránsito de personas y vehículos una concurrida zona comercial del centro de Aspe por la presencia de un enjambre errante formado por miles de abejas.
La «invasión» se produjo de repente, sobre la una del mediodía de ayer, en la confluencia de Genaro Candela con la calle La Rosa, muy cerca de la Casa Consistorial y de la Basílica de Nuestra Señora del Socorro. Nadie resultó herido pero la normalidad no se restableció hasta las tres de la tarde.
Tras ser avisados de la presencia de los temidos insectos, los agentes de la Policía Local acudieron al lugar y decidieron colocar cintas para impedir el paso y evitar picaduras. Cortaron el tráfico de vehículos y desviaron a los viandantes mientras los comerciantes de la zona precintaban las puertas de sus establecimientos porque algunas abejas comenzaban a meterse dentro.
Una vez que la situación estuvo controlada los agentes llamaron a un apicultor para que retirase el enjambre, momento en el que los vendedores que se habían quedado atrapados dentro de sus tiendas pudieron por fin salir.


