Petrer se ha adherido a la Red de Municipios por la puesta en valor de la Memoria Histórica, constituida por la FVMP y con la participación de Asociación de la Memoria Histórica, el Consell Valencià de Cultura y la Conselleria de Cultura. Fernando Portillo, concejal de Cultura y Patrimonio ha informado hoy de la adhesión a esta red con la que los muncipios pretender compartir y poner en común iniciativas en el ámbito de la recuperación y puesta en valor de la Memoria Histórica, así como velar por el cumplimiento de la Ley aprobada por el Congreso en 2007.
Entre los objetivos de Portillo en esta materia está, según ha señalado, el publicar en la web municipales en los próximos días un catálogo de vestigios de la Guerra Civil y la Dictadura. Este catálogo cuya confección está dirigiendo el Director del Museo Fernando Tendero se ha basado en los trabajo previos de José Ramón Valero y Charo Navalón para la Mancomunidad de Municipos, así como al historiador local Bonifacio Navarro, a quien Portillo ha querido agradecer su colaboración. También respaldar investigaciones y trabajos en esta materia como el documental coeditado ya hace unos meses sobre la Teniente Remedio Jover La Casera, así como conmemorar cada año el 11 de noviembre, Día Europeo de las Víctimas del Fascismo, como día de recuerdo y homenaje a las Víctimas del Franquismo.
De igual manera, el Ayuntamiento seguirá apostando por la Declaración de la finca de El Poblet, sede del último gobierno de la República, como Bien Interés Cultural.
Para Portillo es en momento de dar un nuevo impulso a la Ley de Memoria Histórica, cuya aplicación, es una ley que tuvo un alto grado de cumplimiento hasta la llegada del gobierno del PP. De esta forma, se procedió a la declaración personal de reparación y reconocimiento como víctimas del franquismo de miles de personas. Se han mejorado las prestaciones que venían percibiendo las víctimas de la guerra y el franquismo y se han reconocido prestaciones a nuevos colectivos, como los denominados niños de la guerra, las víctimas del tardofranquismo o las personas homosexuales que fueron represaliadas por serlo.
Se intensificó la labor de retirada de símbolos franquistas. Se concedió la nacionalidad española a los descendientes del exilio y a los brigadistas internacionales. Se creó, en 2008, la Oficina de Víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura para una atención e información centralizada al colectivo. Se articuló un procedimiento para el acceso a archivos, incluidos los históricos.
Además, se elaboró un mapa de fosas y se articularon protocolos para la localización, exhumación e identificación de los desaparecidos y se apoyó con dinero público esta tarea. Esta labor se vio paralizada con la llegada del PP al Gobierno de España y la redujo a 0 esta partida presupuestaria, así como la supresión de la Oficina de Ayuda a las Víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura.


