Se celebra el cuarto miércoles de cuaresma y es fiesta local. Data de tiempos inmemoriales y consiste básicamente en instalar en la puerta de casa y en los colegios distintos muñecos llamados «Velles» o «Viejas», los cuales representan escenas y costumbres del pueblo. Estos muñecos están ataviados con vestimentas tradicionales locales, como alfareros, labradores, etc. Y se acompañan con un cartel explicativo que a su vez realiza una crítica social en clave de humor.
Por la mañana, un jurado designado al efecto, visita todas las «viejas» y califica a los mejores, otorgándoles premios en metálico.» Una vez ha pasado el jurado, las «viejas» se retiran.
Esta fiesta es de participación joven y popular, y se aprovecha para ir en pandillas al campo o a la montaña a pasar el día.
En los últimos años, esta tradición esta tomando bastante auge.


