Recibimos en los estudios de Intercomarcal a Gastón Segura para hablar sobre su último libro «Las cuentas pendientes».
Gastón Segrua nació en Villena en 1961. Se trasladó a Caudete a los siete años, y entre ambos pueblos pasó su vida hasta que, a su debido tiempo, marchó a Valencia para licenciarse en Filosofía. En 1990, se instala en Madrid, y tras probar suerte en diversos oficios, en 1996 decide dejarlo todo para dedicarse a la escritura.
En 1999, resultó finalista absoluto del XXIII Premio Azorín con su primera novela, todavía inédita, Las calicatas por la Santa Librada. Ha publicado las crónicas africanas A la sombra de Franco (2004) e Ifni: la guerra que silenció Franco (2006), también la crónica local, El coro de la danza (2006) y el ensayo Gaudí o el clamor de la piedra (2011), que resultaría seleccionado como lectura recomendada en los cursos de doctorado de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid. También la novela Stopper (2008), que sería distinguida como lectura imprescindible por el Dpto. de Lenguas Modernas de la Unversidad Estatal de California.
Como toda novela negra, Las cuentas pendientes, bajo su envoltura de ficción, no deja de ser una amarga denuncia; en este caso, sobre los efectos devastadores de la crisis financiera de 2008 en el sector de la construcción y, como consecuencia, sobre esa red bancaria, tan peculiar, que eran las cajas de ahorros y los individuos de dudosa moralidad que las gobernaron.
La trama transcurre en uno de los lugares más castigados por aquel derrumbe general: una provincia del Levante, y gira en torno a la quiebra de uno de esos monumentos a la estulticia que fueron y son los «parques temáticos», cuyo desplome es silenciado por todos los prebostes de la provincia hasta que, «accidentalmente», aparece muerta la exmujer del presidente de la caja de ahorros y
Fuente: Editorial Drácena


