La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la generación y distribución de recetas médicas falsas a través de Internet, una operación de ámbito nacional en la que Alicante ha tenido un papel destacado, con la realización de un registro y una detención.
En el operativo han sido detenidas 12 personas en distintas provincias, además de un investigado no detenido, a las que se imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, contra la salud pública, daños informáticos, falsedad documental y usurpación de identidad. Los dos cabecillas del entramado han ingresado en prisión provisional por orden judicial.
Durante la operación se llevaron a cabo ocho registros simultáneos, uno de ellos en Alicante, además de en Madrid, Torrelavega, Orense, Córdoba, Toledo, Alcobendas y Ponferrada. En total, los agentes intervinieron más de 1.000 pastillas de medicamentos, 14 teléfonos móviles, más de 44.000 euros en efectivo, material informático, tarjetas bancarias, armas blancas y réplicas de armas de fuego.
Venta de recetas falsas para analgésicos y anestésicos
La investigación se inició el pasado mes de junio, tras detectarse en aplicaciones de mensajería instantánea la existencia de perfiles y grupos dedicados a la venta de recetas médicas falsificadas, principalmente para la obtención de analgésicos y sustancias anestésicas cuya dispensación sin prescripción médica es ilegal.
El grupo obtenía de manera ilícita las credenciales de médicos colegiados, a los que suplantaban para la elaboración de las recetas falsas. Posteriormente, estas eran comercializadas a través de Internet. Además, la organización llegó a desarrollar programas informáticos para que los propios usuarios pudieran generar las recetas, automatizando así la actividad delictiva y aumentando sus beneficios.
Riesgo para la salud pública
Los investigadores destacan la gravedad y peligrosidad de este tipo de delitos, ya que las recetas falsificadas permitían el acceso sin control médico a sustancias que pueden resultar peligrosas. Parte de estos medicamentos, además, acababan siendo distribuidos en el mercado negro, favoreciendo el tráfico ilícito de fármacos.
Organización jerarquizada
El entramado contaba con una estructura piramidal, encabezada por dos varones que dirigían la actividad y coordinaban tanto el desarrollo de los programas informáticos como el hackeo de las credenciales médicas. En escalones inferiores se encontraban los encargados del soporte técnico y, en la base, los distribuidores de los medicamentos.
Las detenciones se han realizado en Madrid, Toledo, Cantabria, Orense, Córdoba, Alicante, León, Palencia, Zamora y Baleares, además de un investigado no detenido en Ávila. Tras pasar a disposición judicial, se decretó el ingreso en prisión de los dos líderes de la organización.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.





