El Gobierno ha dado luz verde a la nueva estación ferroviaria que permitirá que los trenes de alta velocidad entre Alicante y Madrid vuelvan a parar en Atocha, en lugar de dirigirse directamente hacia Chamartín como ocurre desde el año pasado. El Consejo de Ministros del pasado martes autorizó al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana a licitar, a través de Adif Alta Velocidad, el contrato para la construcción de la infraestructura. Se ubicará bajo la actual terminal de Puerta de Atocha y, de hecho, formará parte de ella, ya que el acceso se realizará a través de su vestíbulo y sus tornos de control.
Esta nueva estación pasante se ubicará en el túnel que comunica Atocha con Chamartín, en servicio desde el año pasado. Según el Ministerio de Transportes, la instalación tendrá dos andenes y cuatro vías. En ellas efectuarán parada los trenes de alta velocidad con origen y destino en la Comunidad Valenciana. La inversión estimada es de 497,4 millones de euros más IVA, con lo que el montante real supera con creces los 500 millones de euros.


