Un nuevo despliegue de majestuosidad, música y tradición conquistó ayer las calles del barrio de San Blas con motivo de la esperada Entrada Mora, una de las citas más emblemáticas de sus Fiestas de Moros y Cristianos. A las 19:30 horas, arrancó un desfile teñido de color, emotividad y potencia simbólica, reafirmando el barrio como referente de creatividad festera y excelencia musical.
La jornada comenzó con la impresionante puesta en escena de la Capitanía Mora 2025, representada por Javier Bellot Maestre de la Filà Beduinos, que deslumbró al público con un boato que recreaba la travesía de una caravana por las dunas. Dromedarios, jinetes a caballo, bailarinas orientales, aromas de incienso y una ambientación minuciosa transportaron a los asistentes al universo mágico del desierto.
El clímax del bloque llegó con la aparición del Capitán sobre una jaima elevada en un oasis, flanqueado por aves rapaces y precedido por el vuelo de un halcón, símbolo del poder y la nobleza. Todo ello acompañado por la marcha «Javi Bellot», compuesta por Azael Tormo Muñoz e interpretada por la Unió Musical Llanera de Ranes, un regalo musical cargado de emoción de los emires a su líder.
Tras este despliegue, irrumpió un bloque guerrero inspirado en la estética del escorpión, que aportó fuerza combativa y teatralidad. Como broche de oro, una carroza infantil repleta de niños y niñas simbolizó el futuro del pueblo beduino, un mensaje de esperanza y continuidad.
Más de 40 composiciones moras fueron interpretadas por bandas de reconocido prestigio, en un repertorio que fusionó clasicismo y modernidad. Se escucharon piezas de grandes autores como Saül Gómez Soler, Francisco Valor Llorens, Camilo Pérez Monllor y otras más recientes, lo que dotó al desfile de una profundidad musical pocas veces vista. San Blas volvió a ganarse su título de “catedral de la música festera”, según diversos medios especializados.
Además de los Beduinos, desfilaron con gran brillantez las comparsas Negros Senegaleses, Abbasíes, Abbasidas, Abencerrajes, Magenta, Negros Kabileños, Alfaquíes y Marrakets, todas ellas con coreografías, trajes y boatos cuidados al detalle. Cerró el desfile la Filà Nómadas, Alferecía Mora 2025, encabezada por Alejandro Sánchez Ferrándiz, con un estilismo elegante que puso el broche final a una tarde inolvidable.
Según fuentes locales, más de 5.000 personas entre festeros, músicos y figurantes participaron en el desfile, acompañados por miles de espectadores a lo largo de todo el recorrido, que abarcó las calles Baltasar Carrasco, Poeta Garcilaso, Soto Ameno, General Mancha y Pintor Gisbert.
La Entrada Mora de San Blas 2025 fue una experiencia total que combinó lo mejor del patrimonio festero: escenografía espectacular, música de calidad, participación vecinal y un fuerte componente simbólico. La presidenta de la federación festera, María del Mar Marín, subrayó el valor de estas fiestas como motor cultural y social del barrio, calificando a San Blas como “un milagro festero”.


