La Asociación “Alicante para la lucha Contra el Cáncer”, quiere hacer una reflexión acerca de la situación de los afectados por Cáncer, en estos tiempos de Pandemia.
Es una de las principales causas de muerte en todo el mundo, y el cáncer se ha visto relegado a un segundo plano por el coronavirus.
Los pacientes con Cáncer ,se consideran un grupo de “RIESGO”, en la Pandemia. Estos pacientes suelen presentar algún grado de inmunodepresión, edad avanzada, y habitualmente padecen enfermedades crónicas asociadas.
Los diagnósticos, se retrasan, y uno de cada cinco casos de cáncer no se ha detectado, informan las asociaciones de profesionales.
El problema con la COVID, es que esta nueva ola está empezando a golpear, y eso significa que podríamos detener o retrasar las pruebas de detección de nuevo. Puede que dejemos de hacernos colonoscopias. Puede que dejemos de hacernos mamografías.
La Organización Europea del Cáncer, calcula que podrían quedar sin diagnosticar, un millón de tumores en España.
Lograr un diagnóstico precoz del cáncer en atención primaria sigue siendo una prioridad, a la vez que recuperar la carga restante de los cánceres no diagnosticados durante la pandemia.
La detección, y la intervención temprana, conducen a un mejor pronóstico de supervivencia.
Hace exactamente 1 año , comentábamos:
“Estamos en la tercera ola de la pandemia por “COVID19”, y vemos como otra vez se pone a prueba nuestro SNS. Se reproducen las mismas situaciones que en la primera ola, ¿hemos aprendido algo? ¿se podría haber gestionado mejor? La situación es muy compleja, por lo que nunca lo sabremos.
Pero el cáncer sigue ahí, y de alguna manera, se encuentra postergado desde el punto de vista sanitario”.
Las publicaciones consultadas, nos dicen que se está diagnosticando, en torno a un 20% por ciento menos de pacientes con cáncer, que en años anteriores. Esto debe mantenernos alerta sobre la disfunción que se presenta con la crisis sanitaria.
La desprogramación de pruebas, y tratamientos que se están realizando en el SNS (sobre todo en patologías severas, y en concreto del cáncer), va a requerir un esfuerzo muy grande, y la colaboración de todos los actores, también los usuarios.
Las “Asociaciones contra el Cáncer”, deben estar representadas de alguna manera, y aportarán un punto de vista veraz, que normalmente no se tiene en cuenta. Por eso en este “manifiesto”, decimos a la sociedad, y a las autoridades, que es necesario y urgente:
- Mantener las pruebas de cribado y diagnóstico. El miedo al cáncer, está perfectamente justificado.
- Organizar muy bien, y con gran equidad la reprogramación de pruebas, y tratamientos que se habían desprogramado.
- Asegurarse que la medicación que precisan los pacientes, se consiga con seguridad, rapidez y eficacia. La situación actual, es casi imposible comunicar, con los servicios de atención (tanto especializada como primaria).
- Considerar a los pacientes con inmunodepresión, y cáncer, como grupo de riesgo, para incluirlos en los planes de vacunación por COVID19.
- Invertir en personal, y medios en el sistema sanitario público, incluir parte de los fondos Tener en cuenta esta, y futuras pandemias para disponer de lo necesario, por si acaso ocurrieran una cuarta, quinta o sexta ola, o un nuevo agente patógeno.
- Participación de la sociedad civil, a través de las asociaciones, en la organización de todas estas actuaciones.
UN AÑO DESPUÉS: FEBRERO DE 2022, SEXTA OLA. QUE HA OCURRIDO?
“Nos parece estar en el mismo punto de partida si exceptuamos la presencia de la vacunación masiva. Nuevos retrasos diagnósticos y por tanto terapéuticos. No se han realizado cambios estructurales”.
COVID 19 Y CÁNCER
Hace 3 años que apareció el COVID 19. Se prevé un aumento de diagnósticos tardíos debido a los retrasos de las pruebas de detección. Los pacientes no diagnosticados serán tratados con un retraso importante.
El año 2021 ha terminado con la peor ola en cuanto al número de casos. Afortunadamente, tanto las vacunas como las mutaciones, están jugando a favor de unas consecuencias menos letales.
Pero el futuro es incierto. Lo que si tenemos ya, son los efectos de la enfermedad, y hay que plantarles cara sin demora.
Trasladamos a nuestras autoridades sanitarias y a la opinión publica la necesidad de dar una adecuada respuesta basada en criterios estrictamente sanitarios con rapidez de actuación, y coordinando todas las estructuras autonómicas. Trabajando todos juntos, como un buen equipo.
Procurar que el impacto de la COVID 19 en otras patologías como el cáncer sea el mínimo.
CUANDO VA ACABAR ESTO?
Las pandemias anteriores han durado 2/3 años. Han evolucionado hacia una afectación leve de aparición periódica. Hay que mejorar la Atención Primaria e invertir en personal y material lo necesario para superar la saturación que soporta. Hemos dado una respuesta coyuntural, pero no se han corregido las carencias, en especial no se ha atendido a nuestros formidables profesionales.
Los recursos deben destinarse a lo verdaderamente importante una vez superado lo urgente. Se precisan soluciones estructurales. Habrá suficiente dinero?
VACUNAS y CÁNCER
Las personas con inmunodepresión deben recibir una dosis primaria adicional, que no es igual a dosis de refuerzo. Los expertos recomiendan la vacuna para personas con cáncer, incluidos los que están recibiendo tratamientos como quimioterapia o inmunoterapia. Las posibilidades de tener complicaciones o morir por COVID 19 es el doble en personas con cáncer. La única contraindicación es la anafilaxia por un componente específico de una vacuna. Las vacunas para COVID 19 no son con virus atenuado, y se pueden administrar durante y después de los tratamientos.
Ninguna vacuna es 100% efectiva, y a veces personas vacunadas pueden contraer la Covid 19, pero el riesgo es bajo, y además si ocurre, no es probable que enfermen de gravedad. Se recomienda seguir con el uso de la mascarilla en espacios cerrados y públicos.
Resumen de la Alocución de apertura del Director General de la OMS en la rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 18 de enero de 2022:
- La variante ómicron continúa arrasando el mundo
- La semana pasada se notificaron más de 18 millones de casos.
- El número de muertes se mantiene estable por el momento, pero nos preocupan los efectos que esta variante tiene en unos trabajadores de la salud ya agotados y unos sistemas de salud sobrecargados.
- En algunos países, el número de casos parece haber llegado al cénit, lo que da esperanza de que lo peor de esta última ola haya pasado, pero ningún país está fuera de peligro todavía.
- La variante ómicron quizá sea menos grave, en promedio por supuesto, pero el discurso de que provoca una enfermedad leve es engañoso, perjudica la respuesta general y cuesta más vidas.
- No se equivoquen, la ómicron también provoca ingresos hospitalarios y muertes, y además los casos menos graves están anegando los establecimientos de salud.
- La circulación del virus todavía es demasiado intensa y muchas personas aún son vulnerables.
- En muchos países las próximas semanas serán realmente cruciales para los trabajadores y los sistemas de salud.
- Todavía podemos reducir considerablemente los efectos de la ola actual compartiendo y utilizando herramientas de salud de manera efectiva y aplicando las medidas sociales y de salud pública que sabemos que funcionan.
- Con el auge de la variante ómicron, sigue siendo más importante que nunca hacer llegar las vacunas a las personas que no están vacunadas.
- Puede que las vacunas sean menos eficaces para prevenir la infección por la variante ómicron y su transmisión que con las variantes anteriores, pero aun así son excepcionalmente buenas para prevenir la forma grave de la enfermedad y la muerte.
- Esta pandemia dista mucho de haberse terminado y con el extraordinario aumento del número de casos afectados por la variante ómicron en todo el mundo, es probable que surjan nuevas variantes, por lo que es fundamental mantener el seguimiento y evaluación de los casos.
- Los efectos de la pandemia en otros problemas de salud también han sido devastadores y los Estados miembros debatirán cómo podemos detener la progresión y recuperarnos juntos.
- Si nos tomamos en serio el fortalecimiento de los sistemas de salud, la preparación para futuras pandemias y la lucha contra la letanía de desafíos de salud a los que nos enfrentamos colectivamente en un mundo en calentamiento, la OMS y toda la infraestructura mundial de salud tendrán que estar financiadas de manera sostenible.
La AACC hace estas reflexiones, que comunica a la sociedad, e insta a las autoridades sanitarias a aportar las dotaciones de plantillas y medios económicos que sean necesarias para corregir esta situación.


