La decisión de la UE de prohibir su comercialización, ya ha provocando una fuerte caída
de los precios de la miel y pone en peligro la normalidad de la próxima campaña
LA UNIÓ alerta del problema de la contaminación de la miel
a causa del polen derivado de maíz transgénico
24 de noviembre de 2011.- LA UNIÓ de Llauradors pone de manifiesto el importante
problema generado en el sector apícola tras la decisión del Tribunal de Justicia
de la Unión Europea de no comercializar productos genéticamente modificados.
En el caso de la miel, se ha observado la presencia de residuos del maíz de
Montsanto (MON 810), modificado genéticamente, lo que ha provocado que,
siguiendo las directrices europeas, este producto apícola no sea apto para la
comercialización sin previa autorización, aunque la presencia del polen en la
miel sea mínima.
Y es que, según los ordenamientos europeos en materia de comercialización y
utilización de Organismos Genéticamente Modificados (OGM), el polen del maíz
transgénico encontrado en la miel se considerará como un ingrediente del
producto y, como consecuencia, dicho polen está comprendido en el ámbito de
aplicación del Reglamento, según explica Carlos Muñoz, responsable del sector
apícola de LA UNIÓ.
Por ello, LA UNIÓ demanda al Gobierno y a la Generalitat que los apicultores
españoles y valencianos, rodeados de cultivos de maíz transgénicos, tengan
una razón legal para reclamar indemnizaciones por contaminación de su miel
sin su consentimiento.
Ante esta situación, Muñoz asegura que muchos apicultores alicantinos se han
visto duramente golpeados económicamente, puesto que los precios han caído
en picado y el mercado está totalmente parado a causa de la especulación. Y,
además, permanece la incógnita de cuál será la situación de la próxima
campaña que comienza a finales de noviembre, puesto que la extensión de
trigo cultivado al aire libre se eleva hasta las 97.000 hectáreas y un 90 por
ciento de la apicultura en nuestra zona es trashumante.
Con estas características, Muñoz valora que es complicada la recuperación del
sector, puesto que la contaminación es segura. Y a todo ello tenemos que
sumarle que España es el país que más miel produce y donde más apicultores
profesionales hay, explica Muñoz.
Por todo ello, LA UNIÓ está organizando varias reuniones con los apicultores en
todas las comarcas alicantinas para informarles sobre este grave asunto.


