Banyeres ha celebrado durante este fin de semana las Fiestas con las que conmemora la llegada de la Reliquia de San Jorge al municipio en 1780, convirtiéndose de nuevo la Entrada de Moros y Cristianos en el acto más brillante y participativo.
Cuatro mil personas, entre festeros y músicos, desfilaron el sábado brindando al numeroso público un espectáculo repleto de colorido. Y eso a pesar de la fina lluvia que acompañó la mayor parte del acto, pero que no impidió el disfrute de los asistentes.
El programa continuó ayer domingo con una misa a las 11,30 horas. Pero no se ha podido celebrar ni la mascletà ni el desfile infantil de cabos y escuadras. La solemne procesión de la Reliquia de San Jorde también ha tenido que ser suspendida por la lluvia y sólo se ha realizado el beso a San Jorge en la Iglesia.


