Una cruz de doble brazo acompañada de dos ángeles, es la imagen que aparece grabada en una vasija del siglo XVII-XVIII hallada en la comarca zaragozana de Calatayud por el equipo de estudiosos contratados por Caja Mediterráneo, para recuperar el trazado del camino que seguían los primeros peregrinos que viajaban a Caravaca para ver la Vera Cruz. El presidente territorial de Caja Mediterráneo, Ángel Martínez, destaca la importancia de este hallazgo porque es una prueba palpable que acredita que la existencia de la Vera Cruz de Caravaca era conocida desde hace siglos en el norte de España.
El técnico encargado de coordinar los trabajos de documentación, Lázaro Giménez de Natursport, señala que por la zona en la que ha sido hallada esta vasija es probable que pertenezca a una de las escuelas taller de las poblaciones de Villafeliche o Muel. Para documentar esta ánfora los estudiosos están investigando las vajillas de cofradías y ermitas, así como la posibilidad de que pertenezca a alguna familia nobiliaria de la comarca. La pieza es de cerámica acabada en color blanco estannífero y azul cobalto.
Desde hace días, un equipo de Caja Mediterráneo trabaja en la delimitación y señalización horizontal del trazado del Camino de la Vera Cruz que nace en Puente de la Reina, donde entronca con el Camino de Santiago hasta Francia, y desde allí baja hacia la Región de Murcia pasando por la comarca de Calatayud, donde ha sido encontrada la vasija. Ángel Martínez señala que la vasija encontrada es un aval más a la documentación histórica aportada por la Academia Alfonso X el Sabio que atestigua que hace siglos la gente de las poblaciones del norte de España y Europa viajaba a Caravaca atraídos por la fe de la Santísima y Vera Cruz.
El Camino de la Vera Cruz consta de 29 etapas y discurre por las comunidades de Navarra, Aragón, Castilla La Mancha y Valencia hasta adentrarse en la Región de Murcia por Jumilla.


