Cañada vivió ayer, martes 6 de enero, uno de los eventos culturales y religiosos más emblemáticos del calendario festivo de la provincia de Alicante con la puesta en escena de la primera parte del Auto Sacramental de los Reyes Magos. Esta actividad, considerada una de las representaciones más antiguas de España, forma parte de una tradición teatral de más de dos siglos que cada año congrega a vecinos y visitantes en torno a escenas bíblicas reinterpretadas en las calles de la localidad.
La jornada comenzó a las 9.45 horas con un pasacalle protagonizado por la Sociedad Unión Musical de Cañada, que acompañó a la Corporación Municipal, autoridades invitadas y representantes del Patronato de Reyes Magos de Cañada hasta el paraje de Sant Major, junto a la avenida Reyes Magos, donde dio inicio la representación.
Este Auto Sacramental, que se celebra tradicionalmente los días 6 y 7 de enero, es una escenificación itinerante de fragmentos del libreto La Santa Infancia del Niño Jesús, escrito en 1764 y que ha llegado a nuestros días a través de la tradición oral y la implicación colectiva de los habitantes de Cañada desde finales del siglo XVIII.
Durante la primera parte representada ayer se desarrollaron varias escenas clave:
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Encuentro de los tres Reyes Magos en el valle de Judea.
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Entrada de los Reyes en Judea.
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Encuentro de los Reyes con Herodes en su palacio y la intervención del Ministro.
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Reaparición de la Estrella que guía a los sabios.
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Adoración de los Reyes Magos al Niño Jesús.
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Escenas de Simeón y Ana, y la Aparición del Ángel San Gabriel.
Estas escenas combinan teatro, música, vestuario y ambientación para recrear de manera vívida el relato de la Venida y Adoración de los Magos de Oriente, una historia que ha sido transmitida de generación en generación y que mantiene viva una forma de teatro religioso tradicional con raíces que se remontan a casi 250 años de historia.
Esta celebración, declarada de interés turístico provincial, no solo destaca por su valor religioso e histórico, sino también por la participación activa de los propios vecinos, que año tras año transforman la localidad en un escenario vivo de historia y tradición







