El portavoz socialista en la Diputación Provincial de Alicante, Antonio Amorós, propondrá un acuerdo al presidente del PP provincial, José Joaquín Ripoll, para evitar abusos de poder y asegurar que todos los grupos municipales en la oposición dispongan de medios y personal liberado suficiente para poder ejercer sus funciones de control al gobierno. Amorós recordó como ejemplo que las decisiones de la alcaldesa de Villena son un mal ejemplo, porque supone un claro abuso de poder y el manifiesto menosprecio por parte de la alcaldesa de cerca de 6.000 villenenses.
El socialista defendió la necesidad del acuerdo porque todos los ciudadanos deben estar representados en igualdad de condiciones, porque las mayorías imponen los gobiernos, pero ningún voto ni ningún ciudadano vale menos que otro. No se trata de números concretos de liberados o asesores, sino de asegurar estructuras mínimas de funcionamiento en municipios de determinado número de habitantes, aclaró.
El portavoz socialista señaló que en todos los ayuntamientos, gobernado por el partido que sea, debe existir una estructura que permita a las segundas y terceras fuerzas políticas cumplir con su labor de oposición y de control al primer edil y al resto de su equipo. Para ello, debe haber un compromiso que demuestre las maneras democráticas del alcalde o alcaldesa, dando medios humanos y materiales a la oposición.
Amorós señaló que un acuerdo en este sentido obligaría a todos los partidos en todos los municipios a establecer un cupo, en función de la población de la localidad, de personal liberado en la oposición, así como unas instalaciones dignas para poder desempeñar su labor. En este sentido, apeló a la mediación del presidente del PP provincial y presidente de la Diputación para tratar de lograr gestos democráticos mínimos en la alcaldía de Villena, porque en caso contrario la alcadesa Lledó no será la alcaldesa de todos los villenenses.
Se trata de establecer unos criterios mínimos de funcionamiento democrático que en muchas ocasiones el PP olvida cuando llega al poder, y que sólo cumplen los alcaldes o alcaldesas socialistas, como en el caso de Mutxamel o como ocurrió en su momento en Villena cuando gobernaba el PSOE. No se trata sólo de reciprocidad, sino de sentimiento y convencimiento democrático profundo, un espíritu que en muchos alcaldes actuales del PP no tienen, concluyó.


