El Roscón de Reyes es un tradicional bollo elaborado con una masa dulce adornado con rodajas de fruta confitada, escarchada o cristalizada de colores variados. Puede rellenarse de nata montada, crema, chocolate o cabello de ángel, en la actualidad también de moca, trufa o chocolate, y en su interior se introducen sorpresas.
Normalmente contiene una figurita de cerámica o de plástico escondida en la masa que los comensales se encuentran en alguna rebanada. Se trata del Rey y quien lo encuentra se corona como tal. También se introduce un haba seca y es tradición que aquel que encuentre el haba pague el roscón. Esta tradición española, cuyo origen exacto se desconoce, pero se atribuye a la época romana, se celebra entre la noche del 5 de enero y el día 6 de enero, Día de Reyes.


