Modernización y mejoras en la L9 Benidorm–Dénia
La provincia de Alicante vuelve a demostrar que el turismo y la movilidad van de la mano. Con millones de visitantes cada año y una economía profundamente ligada al sector turístico, contar con un transporte público moderno, sostenible y eficiente no es solo una necesidad, sino una garantía de calidad para residentes y turistas.
En este contexto, el TRAM d’Alacant se consolida como una infraestructura estratégica que vertebra el territorio, conecta destinos clave de la costa y el interior, y facilita una forma de viajar cómoda y respetuosa con el entorno. Una red que no solo mejora la experiencia del visitante, sino que refuerza la competitividad turística de toda la provincia.
Y precisamente en esa línea de mejora continua se sitúan las actuaciones que se están llevando a cabo en la Línea 9, el eje ferroviario que une Benidorm y Dénia y que hoy afronta una nueva etapa tras un profundo proceso de modernización.
La Línea 9 del TRAM d’Alacant, que conecta las localidades de Benidorm y Dénia, se ha convertido en un eje estratégico para la movilidad en la Marina Baixa y la Marina Alta tras años de obras y mejoras profundas que buscan ofrecer un servicio más fiable, cómodo y eficiente para residentes y visitantes de la provincia de Alicante.
Desde hace más de una década, esta infraestructura ferroviaria —que recorre unos 50 kilómetros y 18 estaciones entre Benidorm y Dénia— ha estado inmersa en un ambicioso plan de renovación integral. El objetivo: adaptar una línea que durante años sufrió interrupciones y varias fases de obras, para convertirla en un servicio moderno y competitivo dentro de la red de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV).
Una de las cuestiones más destacadas ha sido la progresiva sustitución de antiguos tramos y estructuras que impedían la circulación continua de trenes modernos. La intervención en puentes, viaductos y túneles, especialmente en zonas como Mascarat o Algar, ha permitido finalmente que los trenes de la L9 puedan operar sin transbordos en todo su trazado, algo que se hizo realidad en enero de 2025, cuando el servicio entre Benidorm y Dénia comenzó a funcionar de forma continua y sin interrupciones.
La modernización de la L9 no solo ha tenido impacto en la infraestructura, sino también en la percepción de los usuarios. Entre quienes utilizan regularmente el TRAM d’Alacant, la Línea 9 obtiene una valoración alta en aspectos como seguridad, accesibilidad y señalización, aunque aún se reclama mejorar la frecuencia y la comunicación en algunos tramos.
Mirando hacia el futuro, el plan de movilidad de la Generalitat Valenciana incluye nuevas inversiones en la red, con la adquisición de más tranvías y la mejora de tramos tanto en la L9 como en otras líneas del TRAM. Estas actuaciones buscan ofrecer un transporte más eficiente, sostenible e integrado en toda la provincia, fomentando una movilidad pública más competitiva y atractiva.
Inicio de la fase decisiva de las obras de la Estación Central del TRAM en Alicante
Las obras de la futura Estación Central del TRAM en Alicante han entrado en una fase clave de su desarrollo. Un momento decisivo que marca el inicio de la excavación necesaria para asentar los cimientos de la infraestructura subterránea que está llamada a convertirse en el gran nodo intermodal de la ciudad. Se trata de un paso fundamental dentro de un proyecto estratégico para Alicante, tanto desde el punto de vista del transporte como de la transformación urbana. Según el calendario previsto por la Generalitat Valenciana, los trabajos avanzan conforme a lo programado y ya están teniendo un impacto visible en el entorno, como la modificación del acceso al aparcamiento provisional de Renfe, situado junto a la estación.
La obra se está ejecutando mediante el método constructivo conocido como “cut and cover”, un sistema habitual en grandes infraestructuras subterráneas en entornos urbanos.
Este procedimiento consiste en abrir un gran hueco en el terreno, a modo de cajón, donde se construye la estructura principal de la estación. Posteriormente, ese espacio se cubre de nuevo, lo que permite continuar los trabajos bajo tierra sin interferir en el tráfico ni en la actividad de la superficie. Precisamente, esta fase inicial de excavación es la que acaba de comenzar y supone uno de los momentos más visibles y complejos del proyecto, al desarrollarse en un punto neurálgico de la ciudad y en las inmediaciones de la estación ferroviaria de Adif.
El horizonte temporal del proyecto sitúa la finalización de la infraestructura en el año 2029. Hasta entonces, la hoja de ruta contempla varios hitos importantes. Tras la actual fase de excavación, se abordará la construcción del túnel bajo la avenida de la Estación, así como su conexión con el entorno de Luceros, uno de los puntos neurálgicos de la red TRAM. Además, está prevista la ejecución de una nueva nave de catering para Adif, una actuación complementaria necesaria para reorganizar los servicios ferroviarios existentes.
Será a lo largo de 2026 cuando se inicie la llamada excavación en mina del túnel, una fase especialmente compleja desde el punto de vista técnico. Estos trabajos se prolongarán hasta principios de 2027. Posteriormente, a lo largo de 2028, se llevará a cabo la instalación de la vía y del equipamiento técnico, imprescindible para que la Estación Central del TRAM pueda entrar en funcionamiento a pleno rendimiento.
El proyecto contempla la ejecución de un tramo de túnel de 72 metros, que enlazará con la infraestructura ya existente bajo la avenida de la Estación y conectará directamente con la actual estación de Luceros. La nueva Estación Central contará con vestíbulos amplios, accesos adaptados y un nivel inferior donde se ubicarán los andenes y cuatro vías.
Todo el conjunto estará integrado en un sistema de transporte pensado para facilitar la movilidad y la interconexión entre trenes de larga distancia, el TRAM y los autobuses urbanos e interurbanos.







