La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado para este lunes una alerta amarilla por fuertes rachas de viento en buena parte de la provincia de Alicante, dentro de un episodio meteorológico más amplio que está dejando condiciones inestables en el litoral del Mediterráneo.
Pero esta vez, la situación va más allá del viento: la llegada de la borrasca bautizada como Regina por los servicios meteorológicos europeos está impulsando un cambio de tiempo con nubosidad persistente, probabilidad de lluvia y tormentas que podrían intensificarse en las próximas horas en muchas localidades alicantinas.
¿Qué se espera en Alicante?
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📍 Cielos mayormente nubosos desde primeras horas del lunes, con chubascos dispersos que afectarán tanto al litoral como al interior de la provincia. La probabilidad de precipitaciones aumenta especialmente hacia la tarde y el martes.
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🌩️ Tormentas aisladas: Aunque no se descartan tormentas fuertes en algunos puntos, estas podrían ir acompañadas de actividad eléctrica, viento intenso y chaparrones localizados, especialmente en zonas del interior y prelitorales.
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💨 Viento reforzado: La alerta amarilla por viento mantiene el aviso para rachas que pueden rondar o superar los 60–70 km/h, especialmente en áreas abiertas o expuestas al Levante.
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🌊 Fenómenos costeros: En la costa, el levantamiento del mar y la combinación de vientos podrían hacer que el oleaje sea más intenso de lo habitual, con posibles incidencias en paseos marítimos o zonas bajas.
Municipios que deben “sacar el paraguas”
Aunque la situación puede evolucionar en función del avance de Regina, localidades como Alicante capital, Elche, Orihuela, Benidorm, Dénia, Villena y Elda están entre las zonas donde se esperan intervalos de lluvia y posibles chubascos o tormentas con mayor probabilidad, especialmente a partir de la tarde del lunes y durante el martes.
Recomendaciones de las autoridades
La AEMET y los servicios de emergencia han instado a la población a:
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Extremar la precaución al volante, sobre todo en carreteras abiertas o de montaña.
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Asegurar objetos que puedan desprenderse en balcones, terrazas y obras por las rachas de viento.
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Planificar actividades al aire libre con cuidado si hay previsión de tormentas o lluvia intensa.







