Para la UGT-PV el descenso del desempleo registrado en el mes de junio en la Comunitat Valenciana que se cifra en 4.186 personas, supone un ligero respiro en la destrucción de empleo, puesto que se trata del primer descenso en la Comunitat desde marzo de 2008, mientras que en el conjunto de España se produce un descenso superior en términos relativos, con una disminución del 1,53%.
A pesar de ello, es evidente que responde a una confluencia de factores entre los que cabe destacar la estacionalidad propia de los contratos que se realizan por la época estival en el sector servicios, donde el desempleo bajó en 2.195 personas.
Junto a ello, el llamado Plan E, también ha contribuido al descenso del desempleo en este mes. Una cuestión que se pone de manifiesto en la disminución del desempleo en el sector de la construcción, en 1.973 personas, además el descenso del paro se centra casi exclusivamente en el colectivo masculino. Por su parte, el sector de la industria ve descender el número de parados en 1.772 personas, mientras que el sector agrícola aumenta en 530 desempleados y el colectivo sin empleo anterior en 1.224 personas.
Por ello, la UGT-PV quiere destacar que la generación de empleo todavía es insuficiente, y muy ligada a factores coyunturales, lo que exige perseverar en las medidas a tomar, ya no sólo para generar empleo en el corto plazo, sino para consolidar una estructura productiva que se asiente en factores más estables y propicie la creación de más y mejor empleo. Sin olvidar que es necesario y urgente que los gobiernos, tanto el estatal como el autonómico, adopten medidas para ayudar a las familias y personas que se han quedado sin ningún recurso de manera que les permita una subsistencia mínima.
Asimismo, cabe destacar el aumento del desempleo que está produciendo entre el colectivo juvenil, que en un año aumenta el desempleo en 20.227 personas, un 58% y entre las mujeres, donde el desempleo aumenta en 67.835, un 48%. Por ello, cualquier actuación frente al desempleo no puede dejar de lado a esta población que, incluso en la época de bonaza económica sufría la desigualdad en el acceso y la permanencia en el empleo.
Por ello, es imprescindible acometer las medidas adecuadas en el marco del Diálogo Social, centrando las necesidades en la recuperación de la actividad económica y el empleo en el contexto del cambio del modelo productivo, olvidando las reclamaciones de reformas del mercado de trabajo, que en estos momentos no sólo no solucionarían la reactivación de la economía, sino que ahondarían en una mayor repercusión negativa sobre el mercado de trabajo.


