La UGT-PV defiende una mejora moderada de los salarios y el poder adquisitivo real de los trabajadores y trabajadoras, tomando como primera referencia el objetivo oficial de la inflación del 2%, ratificado por el Banco Central Europeo hace tan solo una semana, y rechaza la propuesta de la patronal de establecer subidas máximas del 1% en los convenios colectivos.
Durante el mes de febrero, los precios se han mantenido estables, tanto en la Comunitat Valenciana, como en la media de España, dejando la variación interanual en un 0,7%, lo que supone que éste es el séptimo mes en el que la inflación interanual desciende y sitúa la inflación por debajo de la registrada en la Eurozona por tercer trimestre consecutivo.
Ahora bien, la evolución de los precios en los últimos meses, a juicio de la UGT-PV, indica que una de las características estructurales del nivel de precios en nuestro país es la dependencia de la evolución de los precios de los productos energéticos. Es decir, el nivel general de los precios ofrece una fuerte resistencia a la baja, por lo que la posibilidad de deflación es muy reducida si no se producen nuevas y fuertes caídas en los precios energéticos. Por tanto, cuando pase el efecto base, consecuencia de las fuertes subidas del petróleo y los alimentos hace más o menos un año, los datos del IPC tenderán a subir, como corroboran distintos organismos nacionales e internacionales.
En consecuencia, la UGT-PV rechaza cualquier modificación que se pretenda hacer sobre la negociación colectiva, con la excusa de la evolución de la economía, máxime cuando ésta ha sido uno de los motores del crecimiento que ha experimentado la misma en los últimos años, porque cualquier actuación encaminada a recuperar la actividad económica y el empleo por medio de la reducción de los costes laborales y la caída de los salarios, solamente generará desconfianza e incertidumbre que puede agravar la situación.
Por ello, la UGT-PV rechaza la propuesta de la patronal de establecer subidas salariales máximas del 1% para los nuevos convenios, siendo además inaceptable aplicar cláusulas de garantía salarial con incidencia negativa. En definitiva, la UGT-PV defiende la mejora del poder adquisitivo de los trabajadores para relanzar la demanda efectiva y devolver la confianza a los agentes económicos, ya que en ningún caso, esta crisis ha sido provocada por los trabajadores y no han de ser los que acaben pagando los errores cometidos por los causantes de la misma.


