La llamada nueva normalidad trae muy pocas novedades según manifiestan diversos sectores. Mantener el distanciamientos físico, uso de mascarilla y la higiene permanente, so cuestiones que tenemos que tener en cuenta día a día. Esta normalidad donde dejamos atrás las fases, nos deja sin fiestas Patronales y de Moros y Cristianos en toda la provincia.
Hay mucha incertidumbre de lo que pueda pasar en un futuro; todo el mundo piensa en los rebrotes (ojalá no se cumplan los pronósticos de los entendidos). Lo cierto es acostumbrarse a esta atípica situación que nos toca vivir. Hay diversidad de opiniones sobre el presente verano, de qué forma se enfocará cara al turismo, la seguridad y los lugares para visitar.
Estas son algunas pautas que recomiendan los profesionales:
1.- Ser conscientes de cuál es la situación real, sin alarmismos catastrofistas, como la mejor manera de empezar a ser resilientes y conocer las características concretas que tiene la nueva realidad a la que nos enfrentamos.
2.- Abrirse al aprendizaje y mantener la mente abierta a la evolución y al cambio con grandes dosis de creatividad y de curiosidad por aprender cosas nuevas.
3.- Ser flexible sin perder la esencia, la rigidez en la forma de pensar no ayuda, más bien no permite avanzar.
4.- Ser optimistas y quedarse siempre con la parte positiva de la situación.
5.- Ser capaz de reinventarse y aprovechar la crisis para aprender nuevas habilidades necesarias en un mundo distinto.
6.- Ser inteligente emocional para conocer y manejar las emociones propias, y comprender los sentimientos del resto de personas con las que nos relacionamos en el trabajo y en el entorno social.
7.- Fomentar el sentido del humor, una de las mejores herramientas para ayudar a aliviar la tensión y a desdramatizar.
8.- Fomentar el apoyo socio-familiar, y ampliar las relaciones sociales como muestra de nuestra cooperación, uno de los valores en alza en estos momentos que vivimos.


