El presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, ha presentado esta mañana el libro Instrumentos de evaluación de las adicciones en adolescentes, así como las conclusiones del estudio sobre la dependencia o abuso del consumo de cánnabis en los jóvenes de la provincia.
Durante el acto ha estado acompañado por la diputada de Mujer, Juventud y Drogodependencia, Mª Asunción Prieto, y el director técnico del Plan Provincial de Drogodependencias, el psiquiatra Bartolomé Pérez.
Instrumentos de evaluación de las adicciones en adolescentes es una herramienta dirigida a los profesionales cuyo objetivo es la prevención de la drogadicción entre los jóvenes.
Este manual, editado por la Diputación de Alicante, contiene 45 mecanismos de detección precoz e incluye instrumentos de evaluación del consumo de drogas, así como de otras adicciones cada vez más comunes entre los jóvenes y cuestionarios para analizar distintos factores de riesgo relacionados con la personalidad, las expectativas, las percepciones o la aculturación.
José Joaquín Ripoll ha asegurado que esperamos que este manual sea una útil herramienta para los profesionales en su práctica diaria y, de este modo, favorezca una detección más precoz del consumo problemático de sustancias, así como su prevención entre la población adolescente.
Mª Asunción Prieto ha señalado que desde el Área de Drogodependencias lo que pretendemos es informar a nuestros jóvenes y a los padres de las consecuencias del consumo de drogas, como la pérdida de memoria en la edad de estudiar, lo que supone un problema bastante grave.
Por otra parte, el estudio La adicción al cánnabis en la población adolescente, realizado a 750 escolares de la provincia de Alicante (348 varones y 402 mujeres) con edades comprendidas entre los 16 y los 18 años, incide en la proporción de jóvenes que ya presentan un cuadro de abuso o dependencia a esta sustancia.
El director técnico del Plan Provincial de Drogodependencias, Bartolomé Pérez, ha destacado que algunos profesionales entendemos que lo que debe preocuparnos de una sustancia tan extendida como el cánnabis no es cuánta gente la consume, sino cuántos son adictos. Ésa es una novedad importante, en España no hay estudios de este tipo, como el que presentamos hoy.
En el estudio que ha impulsado la institución provincial han colaborado también las Unidades de Prevención Comunitaria de los ayuntamientos de Alcoy, Benidorm, Dénia, Ibi y Villena, así como la Mancomunidad del Valle del Vinalopó.
Conclusiones del estudio
De las conclusiones que se recogen en el documento La adicción al cánnabis en la población adolescente se desprende que entre los consumidores recientes el 60% abusa de esta sustancia o son dependientes. Tan sólo 4 de cada 10 presentan un consumo no problemático.
Así mismo, 7 de cada 10 adolescentes que consumen cánnabis al menos una vez por semana presentan una adicción a la sustancia. Esta cifra se eleva hasta un 86% entre quienes consumen diariamente.
El estudio revela también que tomar cánnabis antes del mediodía, consumirlo en solitario y presentar problemas de memoria son tres indicadores fiables de la posible existencia de dependencia. Además, este consumo se asocia a un riesgo más elevado de tomar otros tipos de drogas, así como una mayor precocidad en su inicio.
El doctor Bartolomé Pérez ha indicado que hay datos significativos que diferencian al chaval que consume de forma experimental del que tiene una dependencia. El ejemplo clásico es ese adolescente que en el descanso de clase sale fuera y se fuma un canuto (consumo antes de mediodía). Además, ese joven consume sólo. Son los dos factores fundamentales que diferencian un consumo de otro.
Actuaciones para la prevención
La Diputación de Alicante ha desarrollado durante los últimos años distintas actuaciones para mejorar la prevención de las drogodependencias a través de mecanismos de información específicos para padres y adolescentes, cursos formativos dirigidos a distintos colectivos y, fundamentalmente, la intervención directa en los centros escolares.
En esta línea, también se han establecido colaboraciones con diversos organismos y sociedades científicas dirigidas a mejorar las técnicas de intervención. Ejemplo de ello es la experiencia adquirida con la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas, cuyas conclusiones han servido para mejorar la metodología de los estudios realizados.


