A partir del día 24 de septiembre el MARQ, en colaboración con la Universidad de Alicante y el Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE), llevará a cabo un nuevo proyecto de investigación que tiene como objetivo localizar los restos de la desaparecida ciudad islámica de Al-Askar, enclave urbano que existió en el siglo X y que hasta la fecha no ha sido descubierto.
Esta iniciativa, que se encuentra dentro del Plan de Actuaciones Arqueológicas del MARQ, pretende confirmar la existencia de la medina Al-Askar en el yacimiento arqueológico de El Castellar de la Morera, a las afueras de la actual ciudad de Elche.
El proyecto está dirigido por el arqueólogo medievalista del Museo Arqueológico de Alicante, José Luis Menéndez, por el profesor Emérito de la Université de Lyon II (Francia), Pierre Guichard, y por la catedrática de Arqueología Medieval de la Universidad de Alicante, Sonia Gutiérrez Lloret.
En esta primera campaña de excavaciones arqueológicas, que se efectuarán a partir del 24 de septiembre, se realizará una completa prospección del terreno, recogiendo material arqueológico en superficie y topografiando todas las estructuras visibles que quedan aún en pie.
Las grandes dimensiones del asentamiento y las referencias documentales del siglo X localizadas hasta el momento, -la medina de Al-Askar aparece en un pequeño número de fuentes relativas a los acontecimientos que se producen en esta región a finales del siglo IX y principios del X-, podrían ratificar la existencia de la ciudad islámica en este emplazamiento.
El equipo de investigación, que espera confirmar este hallazgo con los estudios que realice en este yacimiento en futuras campañas, lo completan un grupo pluridisciplinar de medievalistas del área valenciana, encabezados por el actual director del Museo Nacional de Arqueología Marítima de Cartagena, Rafael Azuar, el director del Museu dHistòria de Valencia, Javier Martí, y Josefa Pascual, del Servicio de Arqueología Municipal del Ayuntamiento de Valencia. Por parte del MARQ, también participan los arqueólogos Miguel Benito Iborra y Juan Antonio López Padilla.
El Castellar de la Morera
El Castellar de la Morera es un yacimiento arqueológico de grandes dimensiones, con una extensión cercana a las 11 hectáreas de superficie y dotado de un amplio recinto amurallado con diversas estructuras en su interior.
Las primeras investigaciones en este emplazamiento fueron realizadas a principios del siglo XX por el ilicitano Pedro Ibarra, siendo posteriormente recogido por diferentes investigadores como el actual director del MAHE, Rafael Ramos Fernández. Hasta la fecha, no se había realizado ningún proyecto de investigación específico dirigido a documentar los restos allí existentes.


