El proyecto BISFREE_25 trabaja en el desarrollo de nuevas tecnologías destinadas a eliminar los bisfenoles, sustancias químicas potencialmente nocivas, de productos infantiles y del sector del calzado, con el objetivo de mejorar la seguridad de los consumidores y reducir el impacto ambiental de estos materiales.
La iniciativa está coordinada por el Instituto Tecnológico del Producto Infantil y de Ocio (AIJU), con sede en Ibi, y el centro tecnológico del calzado Inescop, dentro de un proyecto financiado por IVACE+i y en el que también participan empresas de ambos sectores para garantizar que los resultados puedan aplicarse directamente en la industria.
El proyecto se articula en tres líneas principales de trabajo: la detección de bisfenoles en materiales y productos, la evaluación toxicológica y ambiental de alternativas a estos compuestos y el desarrollo de procesos de descontaminación capaces de evitar que estas sustancias se propaguen en materiales reciclados.
Según explican los responsables del proyecto, el objetivo es desarrollar tecnologías que permitan eliminar los bisfenoles tanto de productos como de residuos, favoreciendo así un ciclo de vida más seguro y sostenible para los materiales utilizados en la industria.
Los primeros resultados del estudio han evidenciado la presencia de bisfenoles en algunos plásticos reciclados, especialmente en aquellos procedentes de residuos posconsumo. En cambio, las materias primas destinadas a la fabricación de juguetes y otros productos infantiles no presentan estos compuestos.
En el sector del calzado, el proyecto también ha constatado que cada vez más empresas están adoptando procesos de producción más sostenibles, utilizando agentes de recurtición con bajo contenido o libres de bisfenoles, lo que contribuye a mejorar el perfil químico y ambiental de los productos.
Además, las investigaciones han permitido desarrollar procedimientos de descontaminación aplicables tanto a plásticos reciclados como a cuero, logrando reducciones muy significativas en la concentración de estas sustancias. Aunque en el caso de algunos plásticos reciclados todavía no se alcanza un nivel apto para productos infantiles, los avances sí permiten progresar hacia materiales más seguros y compatibles con la economía circular.
Los bisfenoles son compuestos empleados en la fabricación de plásticos, resinas epoxi y otros materiales por su resistencia y durabilidad. Sin embargo, diversas investigaciones han señalado que algunos de ellos, como el bisfenol A, pueden actuar como disruptores endocrinos, lo que ha llevado a la Unión Europea a reforzar las restricciones sobre su uso en productos de consumo, especialmente aquellos destinados a niños.
Con el desarrollo de las soluciones propuestas en BISFREE_25, se espera que las empresas puedan fabricar productos más seguros, sostenibles y alineados con las exigencias normativas y sociales actuales, al tiempo que se refuerza la competitividad de la industria







