Elda es una ciudad con un cargado calendario festivo. Durante todos los meses del año la ciudadanía eldense disfruta de diferentes eventos que vinculan el presente con el pasado, siguiendo en muchos casos tradiciones seculares. Una buena parte de estas festividades tienen un origen religioso y, según las investigaciones, la devoción más antigua en la ciudad es la de San Antonio Abad.
Según nos cuenta el cronista de la ciudad de Elda, Gabriel Segura, las primeras referencias documentales a un centro devocional dedicado al santo en la entonces villa datan el siglo XV, estando ya documentada la festividad del 17 de enero en el año 1795. La importancia de esta festividad religiosa era muy importante para una población eminentemente agrícola, como nos cuenta José Santa, que afirma también que, sin embargo, esta devoción no ha permanecido impasible a la historia y ha evolucionado con el paso de los años. En la actualidad, es la Mayordomía de San Antón la encargada de velar por esta devoción y su manifestación festiva, en un trabajo arduo pero muy gratificante según nos cuenta el miembro de la mayordomía Juan Carlos Márquez.
En la década de 1840 encontramos por primera vez una referencia a la celebración de fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Antón en Elda, una festividad que tuvo sus altibajos, desapareciendo y refundándose a finales de 1860, según nos cuenta Pepe Blanes, presidente de honor de la Junta Central de Comparsas de Elda. Tras una nueva desaparición a finales de siglo, los Moros y Cristianos eldenses fueron recuperados a partir del año 1944. Tras pasar en 1946 a celebrarse en primavera, la festividad de San Antón, alrededor del 17 de enero, se mantuvo, desarrollándose lo que hoy se conoce como Media Fiesta. El expresidente de la Junta Central, Vicente Amat, nos desgrana los principales actos y su evolución en los últimos años.
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2ª PARTE:






