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Día Mundial del SIDA (1 de diciembre): ¡Utiliza la goma…borra el SIDA!

Día Mundial del SIDA (1 de diciembre): ¡Utiliza la goma…borra el SIDA!

Combatir eficazmente el VIH/SIDA es uno de los retos de salud pública más urgentes en el mundo. A pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años en el mundo para mejorar el acceso al tratamiento y la prevención de la infección por VIH y el sida, el número de personas que viven con el VIH sigue aumentando. Después de 20 años de epidemia, han fallecido de SIDA 20 millones de personas y cerca de 40 millones de viven infectadas por el VIH en todo el mundo, la mayoría en África Subsahariana, y con un aumento preocupante en otros lugares, como Europa Oriental y Asia.
Si algo no ha cambiado desde el comienzo de la epidemia de VIH es que no podemos bajar la guardia ante ella: cada día resulta más evidente la necesidad de seguir potenciando la prevención por ser el mejor de los tratamientos posibles.
En Europa, la epidemia de sida está relativamente controlada y los niveles de incidencia permanecen aproximadamente estables en una mayoría de los países, incluyendo España, que sin embargo sigue siendo uno de los países de la Unión Europea con mayores tasas de incidencia. En la Comunidad Valenciana, el perfil de la curva epidémica del sida es muy similar al que se observa en el conjunto de España. Tras la importante disminución en el número de casos a finales de los años noventa, en los últimos años se observa sólo un ligero descenso.

La mayoría de los 5.985 casos de sida declarados y acumulados hasta el 30-06-2007, en la Comunidad Valenciana desde el comienzo de la epidemia, se presentaron en la provincia de Valencia (61,3%), seguida de Alicante (32,1%) y Castellón (6,6%).
Durante 2006, según los casos notificados al Registro de Casos de SIDA de la Comunidad Valenciana, se han diagnosticado y notificado 139 casos nuevos de sida, lo que supone una tasa de incidencia de 30 casos por millón de habitantes, lo que significa que la incidencia se ha mantenido estable respecto al año anterior.
Al igual que en el resto de España, la mayoría de los casos de sida en la Comunidad Valenciana se han producido históricamente en usuarios de drogas por vía parenteral (UDVP). Aunque la proporción de casos en usuarios de drogas presenta una tendencia descendente, todavía cerca del 50% de los nuevos casos corresponden a UDVP.
Hay que tener en cuenta que los registros de casos de sida, por no incluir las infecciones por VIH recientes, reflejan con mucha lentitud los cambios en los mecanismos de transmisión más probables. En los sistemas de información sobre infecciones por VIH que existen en algunas comunidades autónomas, se observa que la transmisión sexual es el mecanismo más importante en las infecciones por VIH de reciente diagnóstico.
Uno de los principales problemas que presenta la atención sanitaria a la infección por VIH y el sida en la Comunidad Valenciana es la frecuencia de diagnósticos tardíos. En general, podemos considerar que un diagnóstico de infección por VIH es tardío cuando se realiza en un paciente cuyo sistema inmunitario se encuentra ya deteriorado. El pronóstico de estos pacientes es mucho peor que cuando el diagnóstico se realiza con un sistema inmunitario todavía conservado. La proporción de diagnósticos de infección por VIH tardíos en la Comunidad Valenciana es muy elevada, próxima al 50% de los casos, y además ha crecido en los últimos años. En la mayoría de los casos, los diagnósticos tardíos corresponden a personas que se infectaron por vía sexual. De los 741 casos de sida diagnosticados entre 2002 y 2006, en más del 40% por ciento el diagnóstico de infección por VIH fue simultáneo o prácticamente simultáneo con el de sida, es decir, muy tardío.
Las conclusiones más importantes desde el punto epidemiológico son:
– En España, un preocupante ascenso en la incidencia de sida hasta 1994, que nos situó como el país más afectado de Europa, se siguió de un brusco descenso a partir de 1996, debido a los esfuerzos en prevención y a la eficacia de los tratamientos antirretrovirales. En los últimos años, el número de casos nuevos de sida anuales se ha estabilizado.
– En la Comunidad Valenciana (como en España), el predominio inicial del sida en usuarios de drogas va cambiando hacia el sida de transmisión sexual. Un elevado número de casos se diagnostican tardíamente, lo que facilita la transmisión y disminuye la eficacia de los tratamientos. Existe una falsa sensación de seguridad, por lo que muchas personas que se han sometido a riesgos sexuales no se sienten inclinadas a realizarse las pruebas diagnósticas.
– La falsa sensación de seguridad, impulsada por el éxito de los tratamientos, que puede conducir a una relajación en la aplicación de los métodos de prevención de la transmisión sexual. Esta sensación de seguridad no tiene justificación, puesto que los tratamientos sólo permiten retrasar la aparición de complicaciones y nunca curar la enfermedad.
– Hay que recordar que el retraso en el diagnóstico de la infección por VIH es un hecho palpable, lo que supone que en muchas ocasiones el diagnóstico resulte tan tardío que ya han hecho su aparición graves enfermedades. El diagnóstico tardío compromete la eficacia de los tratamientos, que resultan tanto más eficaces cuanto más precoz es el diagnóstico, y hace que descienda drásticamente la tasa de supervivencia, así como la calidad de vida del afectado. Diagnosticar tarde contribuye al avance de la epidemia, puesto que las personas que desconocen su estado tienen menos oportunidades de adoptar las medidas necesarias para evitar la transmisión.
– Es habitual que olvidemos nuestra vulnerabilidad ante esta enfermedad cuando se realizan prácticas de riesgo, por ejemplo, al mantener prácticas sexuales de riesgo. Por eso el empleo de medidas preventivas, como el uso del preservativo, sigue siendo imprescindible.
Para terminar, conviene recordar que el SIDA es el resultado final de la infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Durante esta infección se va produciendo una destrucción del sistema defensivo o inmunitario, llegando a ser tan intensa que se vuelve incompetente para evitar el desarrollo de infecciones oportunistas (denominadas así por ser producidas por gérmenes que habitualmente no producen enfermedad) y de determinados cánceres. La palabra SIDA responde a las iniciales de: Síndrome de (conjunto de síntomas), Inmuno (referente al sistema inmunitario o defensas), Deficiencia (disminución de la capacidad defensiva del sistema inmunitario), Adquirida (que no es de nacimiento).
Los principales mecanismos y vías de transmisión del VIH son la vía parenteral o sanguínea, la vía sexual y la vertical. La primera se produce cuando el virus entra directamente en el torrente circulatorio y es la que se da sobre todo en la población adicta a drogas ilegales por vía parenteral cuando se comparte material contaminado. El semen y los fluidos vaginales pueden contener, en las personas infectadas por el VIH una alta concentración de virus, por lo que en aquellas prácticas sexuales en las que existe contacto de estos fluidos con mucosas de otras personas (genital, rectal o bucal), pueden ser infectantes. Por último, cuando una mujer está infectada y se queda embarazada, puede infectar al feto durante el embarazo, durante el parto o durante la lactancia a través de la leche materna, lo que constituye la vía de transmisión perinatal o vertical. Es importante conocer que el VIH NO se transmite por la saliva, por las lágrimas, por las picaduras de mosquitos, por el contacto con la piel ni por donar sangre.
La manera de prevenir no ha variado a lo largo de toda la epidemia y sigue estando en manos de cada uno de nosotros. Es un gesto, una actitud. Utilizar el preservativo cuando desconocemos nuestra propia situación sobre la infección o la de nuestra pareja, es la manera más eficaz de prevenir la transmisión. Las personas sexualmente activas tienen un riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, y la infección por VIH también lo es.
Cualquiera puede infectarse y su prevención depende del comportamiento de cada uno, pero de todos depende la creación de un clima de concienciación, tolerancia, respeto y solidaridad, imprescindibles para frenar la extensión de la epidemia.

Gerardo Arroyo Fernández y Alfonso Jiménez López.
Técnicos de Promoción de la Salud del Centro de Salud Pública de Elda


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