Un año más, la Navidad en Elda está marcada por una de sus tradiciones más queridas: el Belén de Banesto, una detallada recreación del nacimiento que el eldense Francis Valero ha montado durante más de cuatro décadas.
El Belén, conocido popularmente con ese nombre por haber sido instalado durante muchos años en la antigua sede del banco Banesto, donde Valero trabajaba, sigue congregando la atención y la ilusión de vecinos y visitantes. Tras el cierre de la entidad bancaria, esta obra navideña se ha trasladado a un local cedido cerca de la Plaza Mayor, concretamente en la calle Jardines, donde puede contemplarse desde la calle a cualquier hora.
Como en años anteriores, el belén monumental incluye cerca de 300 figuras, muchas de ellas heredadas de generaciones anteriores, y grandes maquetas que rinden homenaje a la historia y el patrimonio local. En ediciones recientes, esta representación ha incorporado elementos arquitectónicos y edificios emblemáticos de la ciudad, como el Teatro Castelar, la ermita de San Antón o la Casa de las Beltranas, así como guiños históricos que conectan con la memoria colectiva de Elda.
El objetivo de Valero, que monta la exposición junto a sus hermanos José Luis y Vicente, es mantener viva esta tradición y ofrecer al público una mirada detallada y emotiva del espíritu navideño, así como conservar el pasado y promover el conocimiento de la identidad de la ciudad entre las nuevas generaciones.
Además del belén, el espacio también acoge una recopilación de fotografías antiguas de Elda y maquetas de edificios emblemáticos, lo que convierte la visita en un auténtico recorrido por la historia y la evolución urbana del municipio.
Este belén, que se ha convertido en una parada imprescindible de la Navidad eldense, puede visitarse durante todas las fiestas, ofreciendo un atractivo gratuito para familias, colegios y paseantes que se acercan al corazón de la ciudad en estas fechas tan especiales.



