La innovación culinaria también ha llegado a las recetas más tradicionales como ocurre en el caso de la Semana Santa. Las monas de Pascua adoptan formas muy diversas y variadas durante estos días, añadiendo la posibilidad de tomar el huevo fresco de toda la vida, o cambiarlo por uno más goloso de chocolate que hará las delicias de los más dulces.
Del mismo modo, y tal y como nos indica la propietaria de panaderías Aracena, Nieves Amat, los tradicionales buñuelos y torrijas han cambiado progresivamente añadiendo sabores nuevos como la mistela o la naranja en el caso de las torrijas, así como la calabaza como elemento clave en los buñuelos.
De este modo, la panadería ofrece una amplia gama de productos cuya venta se cuenta por miles en estas fechas. Dulces modernos, sí, pero siempre conservando el sabor tradicional propio de la «abuela» que nos hace revivir momentos únicos y sabores donde el cariño se transforma en un ingrediente fundamental.


