La valla de la señora alcaldesa traerá cola a pesar de los intentos de tapar y excusar el asunto con falacias y mentiras del máximo responsable de urbanismo Miguel Ángel Agüera y de la propia alcaldesa.
Junto con este escrito publicamos un decreto del Teniente de alcalde de Urbanismo, firmado en abril de 2007, un mes antes de las Elecciones municipales, en el que se le concede licencia para la construcción de una vivienda unifamiliar a la alcaldesa. En el punto quinto de este decreto se dice claramente que en caso de disponerse cerramiento en la finca (es decir, valla), la parte opaca (parte hecha de muro) se resolverá con soluciones adaptadas a las tradicionales de la zona, no pudiendo sobrepasar en ningún caso 8 cm. de altura (entendemos que aquí se quería decir 80 cm., que es lo que marca la normativa vigente).
Durante todo este tiempo, la Sra. Alcaldesa se ha querido excusar diciendo que esa valla estaba así desde hace muchos años, antes de la normativa actual. ¿Por qué no le preguntan a los albañiles cuándo la han construido? ¿O a los vecinos de la zona? Además son muchos los vecinos de Ibi que, durante sus paseos por la zona, han visto como esta valla se levantaba en estos años. En fin, Maite Parra y Agüera siguen engañando para ganar. Calculan que este tema es algo que importa sólo a un número reducido de ibenses y por tanto se pueden permitir el saltarse las normas que exigen cumplir al resto de ciudadanos, se permiten ser más que los demás, y si hay que mentir para salirse de rositas, pues se miente, que para algo son los que mandan.
¿Alguien ha pensado hasta dónde pueden llegar unos irresponsables políticos que cambian las normas sin dudarlo para su beneficio personal? ¿Dónde pueden llevarnos?
Agüera intenta con insistencia que lo importante pase desapercibido, buscando que una mentira repetida mil veces llegue a ser verdad, y se centra en lo superficial. En este tema, lo más importante es el abuso de poder, la trampa de aprovecharse del cargo que se ocupa, el despotismo de creer que una persona puede saltarse una norma que todos tienen que cumplir, creerse más que los demás, saltarse las normas, las leyes y la obligación de rendir cuentas ante los ciudadanos de Ibi. Con tan poca transparencia alguien podría llegar a pensar que con el dinero público pueda estar pasando igual que con la construcción de la valla.
Debo recordarle al PP del Ayuntamiento de Ibi que si están en el juzgado no es culpa de la oposición sino de ellos mismos que han hecho las cosas presuntamente muy mal: irregularidades contables, pago de sueldos a personas sin contrato, acusaciones falsas, adjudicaciones de trabajo a empresas sin pasar por un proceso de contratación como marca la ley,
Si están en entredicho es por sus acciones, por todas estas irregularidades que no pueden quedar impunes ni política ni judicialmente.
Antonio Martos Bueno, Portavoz del Grupo Municipal Socialista de Ibi


