Nuestro Grupo está observando con una gran preocupación que Ibi no está siendo ninguna excepción con respecto a las tendencias urbanizadoras del momento ni con respecto al ámbito nacional y sobretodo al autonómico.
Se está construyendo alrededor de tres veces por encima de la demanda interna como viene siendo una tónica más o menos acusada en el resto de la provincia. Se está construyendo, de acuerdo con los datos que nos llegan, más que en las ciudades de Benidorm y Elda entre otras. Todo un fenómeno al que de momento no se sustrae nuestro municipio, y como agravante el bajísimo porcentaje de viviendas protegidas y sobre todo las de promoción pública que son por el momento nulas
Por ello opinamos que conlleva a nuestro juicio parar, hacer la correspondiente, aunque rápida reflexión, y proceder a poner el conveniente orden en el desarrollo del Plan General, es decir, decidir y fijar el correspondiente modelo territorial. Para ello debemos establecer aquellos principios básicos a considerar en esa toma de decisiones desde una conveniente y sensata óptica urbanística y que pueden ser esencialmente:
1. La utilización racional de los recursos naturales, y entre ellos el suelo que, no hay que olvidarlo es un recurso natural irrepetible, y en nuestro caso, muy escaso. Y también los recursos hídricos y en este caso, no solamente escasos, sino además, de forma patente, deficitarios.
2. La sostenibilidad territorial, evitando la ocupación indiscriminada del territorio y estableciendo límites racionales al crecimiento urbano.
3. La búsqueda de la cohesión social y de la calidad de vida favoreciendo la producción de viviendas asequibles en entornos urbanos de calidad.
Por tanto, entre otras muchas cuestiones y en base a todo cuanto antecede, este Grupo Municipal a falta de contrastar y consensuar, en su caso, con el resto del consistorio opina que:
a) Hay que dar prioridad a la edificación en el casco urbano o ciudad consolidada.
b) Hay que revisar el ritmo de crecimiento ajustándolo a la natural y razonable demanda interna modulada con la residencial foránea. Este grupo estima que nuestra demanda interna se ubica alrededor de 225 viviendas/año.
c) Hay que constatar y cuantificar los recursos hídricos de tal manera que sean compatibles con el crecimiento programado, racionalizando al tiempo el consumo de agua que en estos momentos está en 245 l / hab y día y aproximándolo a estándares más normales.
d) Tender en la programación de viviendas de tal manera que, el porcentaje global de las mismas destinadas o calificadas con algún grado de protección, esté entre el 30 y el 40 por cien del total de viviendas construidas.
Por todo ello, este Grupo Municipal, ha presentado para someter a la decisión del Ayuntamiento Pleno una Moción sobre el modelo de desarrollo urbanístico que queremos para nuestro municipio, donde prevalezca el establecer un porcentaje mínimo de VPO en todo el municipio y donde se busque la cohesión territorial y urbana, compatibilizada con el modelo de urbanismo sostenible que queremos.


