El mapa político de Ibi ha dado un giro radical. El alcalde, Sergio Carrasco, ha anunciado la ruptura oficial del denominado Pacte del Molí de Paper, el acuerdo de gobierno que mantenían PSOE y Som Ibi-Compromís. La decisión deja a los socialistas al frente del Ayuntamiento en solitario, con siete concejales y en clara minoría.
El fin del pacto llega tras varios días de fuerte tensión entre los socios de gobierno. Som Ibi hizo públicas acusaciones sobre supuestas prácticas “poco transparentes” en la gestión municipal, señalando presuntos procedimientos administrativos que calificaron como “trajes a medida” en determinados procesos relacionados con personal funcionario. Estas declaraciones marcaron un punto de no retorno en la relación entre ambas formaciones.
A pesar de los intentos por reconducir la situación, las diferencias no lograron resolverse. La pérdida de confianza mutua y el endurecimiento del discurso político terminaron por hacer inviable la continuidad del acuerdo que había permitido la investidura y la estabilidad inicial del mandato.
Con esta ruptura, el Ayuntamiento queda ahora configurado con un gobierno socialista en minoría, mientras que la oposición suma mayoría numérica: Partido Popular cuenta con nueve concejales, Som Ibi con cuatro y Vox con uno.
Este nuevo escenario abre una etapa de alta exigencia política. El equipo de gobierno deberá buscar apoyos puntuales para sacar adelante presupuestos, ordenanzas y proyectos estratégicos, en un pleno donde la oposición tiene capacidad para condicionar la agenda municipal.
La ruptura del pacto no solo redefine las alianzas, sino que anticipa meses de intensa negociación y un clima político más complejo en el consistorio ibense.







