El municipio de Mutxamel ya vive el ambiente festero con la vista puesta en la celebración del Mig Any de las fiestas de Moros y Cristianos, una cita que marca simbólicamente la cuenta atrás hacia las fiestas principales que se celebrarán el próximo mes de septiembre.
La Comisión de Fiestas de Moros y Cristianos de Mutxamel mantiene su actividad durante todo el año, aunque es en los meses de diciembre y enero cuando intensifica el trabajo organizativo para garantizar el buen desarrollo de este medio año festero, una jornada muy esperada por comparsas y vecinos.
En una de las últimas reuniones de la Comisión se abordaron diversos aspectos clave relacionados con la organización del Mig Any. Entre ellos, la logística de la tradicional jornada de paellas, uno de los actos más multitudinarios, para asegurar un ambiente cómodo, coordinado y seguro para todos los festeros. Asimismo, se revisaron cuestiones necesarias para que el conjunto de actos programados se desarrollen con total normalidad, así como otros asuntos vinculados a las comparsas, las actividades culturales y la promoción de las fiestas.
De forma paralela, la Comisión ya trabaja en la planificación de las fiestas de Moros y Cristianos de 2026. En este sentido, están previstas reuniones con las comparsas y el Ayuntamiento para concretar aspectos que requieren una preparación anticipada, como la participación festera o los elementos logísticos de mayor complejidad. Entre ellos, destaca la gestión de la pólvora, un apartado que exige una estrecha coordinación con la Guardia Civil y la Subdelegación del Gobierno para cumplir con la normativa vigente y garantizar la seguridad.
El presidente de la Comisión, Francisco Poveda, ha señalado que el trabajo no se detiene tras la finalización de las fiestas. “Nada más terminar las celebraciones, ya empezamos a pensar en el Mig Any y en cómo seguir mejorando todo lo que sea posible”, ha afirmado. Además, ha destacado que la mirada sigue puesta en las fiestas grandes, ya que “hay muchos temas que requieren una planificación a largo plazo, como la pólvora o los permisos necesarios para distintos actos, sin olvidar la presentación de cargos festeros en julio, en la que ya estamos trabajando para introducir algunos cambios”.
Con todo ello, Mutxamel avanza con paso firme hacia un Mig Any que volverá a reunir a festeros y vecinos en torno a una tradición profundamente arraigada en la localidad.







