Con este volumen se completa la edición de música sinfónica del maestro Chapí, que se había iniciado con Los gnomos de la Alambra, incluida en el volumen titulado Música sinfónica alhambrista, los preludios de La Revoltosa, El tambor de Granaderos y La patria chica, incluidos en el volumen titulado Preludios e Intermedios de Zarzuela y su Sinfonía en Re menor, obras que han interpretado las orquestas españolas y extranjeras en numerosas ocasiones a lo largo de estos últimos años.
El volumen se ha publicado con la colaboración del Instituto Valenciano de la Música y la Consejería de Cultura, Educación y Deportes de la Generalitat Valenciana, y está dedicado a la memoria de Luis G. Iberni, autor de la mejor y más documentada biografía del maestro Chapí publicada hasta el momento y que falleció el 3 de diciembre del pasado 2007.
Desde el CEDOA se ha enviado este tomo a todas las orquestas sinfónicas españolas, como homenaje al fundador de la Sociedad de Autores Españoles, y para posibilitar a estas orquestas la programación de las obras contenidas en este volumen.
Un año para el recuerdo
Durante los próximos doce meses, un amplio programa de actividades servirá para conmemorar los cien años de la muerte del autor de zarzuelas y óperas emblemáticas como Curro Vargas, Roger de Flor, El tambor de Granaderos, La patria chica, La Revoltosa, El rey que rabió, La bruja, El puñao de rosas o Margarita la tornera.
Producciones escénicas, conciertos, edición y reedición de partituras, discos, libros y dvd, congresos, exposiciones o proyecciones cinematográficas conforman un amplio programa de actividades, con más de una cincuentena de actos que se celebrarán en ciudades como Salamanca, Pamplona, Madrid, Villena, Valencia, Torrent, Castellón, Málaga, Sevilla o Santander, entre otras.
Sobre Ruperto Chapí
Ruperto Chapí (Villena, Alicante, 27 de marzo de 1851 Madrid, 25 de marzo de 1909) está considerado, por derecho propio, uno de los compositores más importantes de la música española de todos los tiempos. Pocos músicos han tenido un peso tan específico en la cultura musical hispana, a cuya difusión contribuyó de forma decisiva. Creaciones suyas como El tambor de Granaderos, La patria chica, La Revoltosa, El rey que rabió, La bruja, El puñao de rosas o Margarita la tornera fueron en su momento grandes iconos y aún hoy lo son, como demuestra el hecho de que algunas de ellas hayan llegado a miles de representaciones, hito reservado a pocas obras líricas de la creación mundial.
Pero la contribución de Ruperto Chapí no se limitó a la composición de óperas, zarzuelas y obras sinfónicas. En 1899, junto a Sinesio Delgado y otros jóvenes creadores, impulsó la creación de la Sociedad de Autores, embrión de la actual Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). En ese sentido, fue un revolucionario que recogió la herencia de los movimientos de defensa de los derechos colectivos. Además, para fortalecer a la recién nacida entidad, donó todo su archivo personal a la casa de los creadores.


