Miguel Ángel Salguero, portavoz del Partido Popular en Villena, ha manifestado su preocupación por la paralización de proyectos e inversiones que considera esenciales para el futuro de la ciudad, tras una entrevista en la que ha analizado la situación actual de infraestructuras, servicios y dinamización urbana.
Salguero ha señalado que, a pesar de que recientemente se han aprobado presupuestos municipales con partidas destinadas a inversiones, muchos proyectos estratégicos parecen estancados o avanzan con lentitud, lo que, en su opinión, está generando una sensación de parálisis en Villena y frenando el desarrollo social y económico de la ciudad.
Entre los asuntos que más preocupan al portavoz popular están las instalaciones deportivas, donde las demandas de clubes y deportistas por la mejora y ampliación de espacios aún no se traducen en obras reales, pese a licitaciones y estudios previos presentados hace meses.
Salguero también ha criticado la situación del Palacio Consistorial, cuyas obras de rehabilitación se encuentran paralizadas desde hace tiempo debido a discrepancias técnicas entre la constructora y la dirección de obra, lo que ha provocado retrasos importantes y un control exhaustivo de su viabilidad técnica y económica.
En el ámbito educativo, el portavoz popular ha recordado la eterna reivindicación en torno al colegio Príncipe, cuya construcción fue recientemente ratificada por la Generalitat Valenciana después de años de espera, aunque desde su partido se insiste en que este tipo de proyectos no deberían sufrir desencuentros ni demoras administrativas.
Salguero ha enfatizado además la importancia de actuar con mayor rapidez en el Casco Histórico, reclamando medidas que fomenten la conservación y dinamización de una de las zonas más emblemáticas de la ciudad, y ha insistido en que el Mercado Municipal y la oficina de atención a inversiones deben ser herramientas reales para atraer actividad económica y oportunidades para vecinos y empresas.
El portavoz popular concluyó su intervención recordando que la ausencia de avances tangibles en proyectos esperados por la ciudadanía contribuye a una percepción de estancamiento que, a su juicio, debe abordarse con más diálogo, planificación efectiva y coordinación entre todas las administraciones implicadas.







