La situación del barrio de El Rabal ha generado un intercambio de declaraciones entre el equipo de gobierno y el Partido Popular en el Ayuntamiento de Villena. El concejal de Policía y Servicios, Sergio Palao, ha salido al paso de las manifestaciones realizadas por la edil popular María José Hernández, quien alertaba sobre supuestos cortes de suministro eléctrico y un aumento de actos vandálicos en la zona.
Palao ha rechazado que exista actualmente un problema de cortes de luz en El Rabal y ha calificado las declaraciones de la oposición como “desajustadas a la realidad” y generadoras de “alarma innecesaria”.
El edil ha explicado que las incidencias eléctricas se produjeron a finales del pasado mes de diciembre y estuvieron vinculadas a enganches ilegales a la red. Según ha detallado, el Ayuntamiento actuó de inmediato en coordinación con la Guardia Civil e Iberdrola, solucionando la situación en ese mismo periodo.
Además, ha señalado que tras una reunión con la compañía eléctrica el pasado día 4, al día siguiente ya había una empresa especializada trabajando en la sustitución del trenzado eléctrico en las calles afectadas. Estas intervenciones han permitido estabilizar el suministro mientras se estudia una solución definitiva a medio plazo.
“Desde hace aproximadamente mes y medio no se ha registrado ningún corte”, ha asegurado Palao, apoyándose en informes técnicos municipales. Tan solo se produjo una interrupción puntual en la calle Nueva por causas distintas a las mencionadas.
Niegan un repunte de vandalismo
En cuanto a la seguridad, el concejal ha indicado que ha contrastado la información con la Policía Local y ha negado que exista un incremento significativo de actos vandálicos en El Rabal. Aunque reconoce que pueden producirse incidentes aislados, sostiene que no se trata de una situación extraordinaria ni generalizada.
Según ha defendido, la presencia policial en la zona se mantiene y no hay datos que avalen una escalada de inseguridad. “Se puede pasear con tranquilidad”, ha afirmado.
Cámaras y actuaciones urbanas
Respecto a la instalación de cámaras, Palao ha aclarado que el proyecto municipal contempla dispositivos de control de tráfico y no cámaras de seguridad ciudadana, ya que estas requieren autorización expresa de la Delegación del Gobierno y su aprobación no siempre es viable. El proyecto técnico, ha indicado, ya está redactado y se ajusta a los criterios establecidos por los técnicos y las fuerzas de seguridad.
El edil también ha respondido a las críticas sobre calles cerradas al tráfico por desprendimientos de fachadas. Ha precisado que la calle Subida a Santa Bárbara permanece cerrada desde hace aproximadamente un año debido a problemas estructurales en una vivienda, y ha recordado que cualquier intervención en la zona es compleja al estar catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC). En cuanto a la calle La Leña, ha señalado que el corte al tráfico no ha reducido la presencia policial.
Asimismo, ha defendido las inversiones realizadas en la zona, como las actuaciones en el barrio de San Antón, y ha reprochado al PP que algunas intervenciones del pasado obligan ahora a destinar recursos para corregir deficiencias.
Asimismo, ha indicado que tras una reunión celebrada el día 4 con la compañía eléctrica, al día siguiente ya se encontraba trabajando una empresa externa en la zona para sustituir el trenzado eléctrico en las calles afectadas, con el objetivo de evitar nuevas incidencias. Estas actuaciones, según el edil, han permitido resolver el problema de forma provisional mientras se trabaja en una solución definitiva a medio plazo.
“Desde hace mes y medio no ha habido ningún corte”, ha afirmado, apoyándose en informes de la brigada municipal de electricistas y en la coordinación con Iberdrola. Solo se registró, ha puntualizado, un corte puntual en la calle Nueva por causas distintas.
En relación con los supuestos actos vandálicos diarios en el Rabal, Palao ha señalado que ha contrastado la información con la Policía Local y ha negado que exista un repunte significativo. Aunque reconoce que pueden producirse incidentes aislados, sostiene que no se trata de una situación de inseguridad generalizada. “Nuestras calles son totalmente seguras y se puede pasear con tranquilidad”, ha defendido.
Sobre la instalación de cámaras, el concejal ha aclarado que el proyecto municipal contempla cámaras de tráfico y no de seguridad ciudadana, ya que estas últimas requieren autorización de la Delegación del Gobierno y suelen ser denegadas. Ha añadido que el proyecto técnico ya está redactado y que el Ayuntamiento sigue los criterios de los técnicos y de las fuerzas de seguridad, manteniendo además reuniones periódicas con la asociación del Rabal.
En cuanto a las críticas por calles cortadas debido a desprendimientos de fachadas, Palao ha indicado que la calle Subida a Santa Bárbara lleva aproximadamente un año cerrada, y no dos, tras detectarse problemas estructurales en una vivienda. Ha recordado que el casco histórico está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), lo que complica cualquier intervención. También ha señalado que el corte al tráfico en la calle La Leña no impide una mayor presencia de Policía Local y Guardia Civil en la zona.
El concejal ha defendido las inversiones realizadas en el casco histórico, citando actuaciones en el barrio de San Antón, y ha reprochado al PP que algunas intervenciones ejecutadas en anteriores etapas “se hicieron deprisa y mal”, obligando ahora a destinar recursos para corregir errores.
Finalmente, ha pedido al Partido Popular que “deje de transmitir una sensación de inseguridad que no se corresponde con la realidad”.
La respuesta del Partido Popular
Por su parte, María José Hernández ha reafirmado sus declaraciones y ha señalado que su obligación es trasladar las inquietudes que le hacen llegar los vecinos de El Rabal.
La edil popular mantiene que existen quejas reiteradas por problemas en el suministro eléctrico y por actos vandálicos, y considera que el equipo de gobierno debería reforzar las medidas de seguridad y acelerar la implantación de cámaras de vigilancia. También reclama mayor información pública sobre las actuaciones previstas en el barrio.
Desde el PP insisten en que no se trata de generar alarma, sino de exigir soluciones eficaces y una planificación clara que garantice la seguridad y la mejora urbana en El Rabal.
El intercambio de declaraciones refleja las diferencias entre gobierno y oposición sobre la gestión de esta zona emblemática de Villena, que combina un importante valor patrimonial con desafíos estructurales y sociales.







