Las tradicionales fiestas de San Antón del barrio homónimo de Villena continúan llenando de alegría las calles de la ciudad, combinando tradición, gastronomía y participación ciudadana. La programación, que se desarrolla del 10 al 25 de enero, incluye una quincena de actos culturales y populares que mantienen viva una celebración con más de 30 años de historia ininterrumpida.
Uno de los momentos más esperados de estas fiestas llegó el sábado 17 de enero con la tradicional cata de toñas, un acto que reúne a vecinos y visitantes en la Ermita de San Antón para degustar y valorar este dulce típico festivo. Una decena de hornos locales participaron en esta edición, y el público asistente tuvo un papel activo eligiendo, con su voto, cuál sería la mejor toña del año. Además, la degustación fue acompañada de chocolate caliente, que ayudó a combatir el frío invernal mientras se compartían experiencias y tradición. El horno ganador tendrá el honor de elaborar el “Gran Toñón” para las fiestas del próximo año.
Pero si hay una imagen que simboliza la fiesta de San Antón, esa es la del domingo 18 de enero, cuando numerosas familias llenaron las calles con sus mascotas en la procesión y bendición de animales, uno de los actos más emotivos y participativos del programa. La cita comenzó en la Plaza de Toros y recorrió varias calles hasta culminar en la Plaza de Santiago, donde el párroco procedió a bendecir a los animales domésticos ante la presencia de la Banda Municipal de Música de Villena, autoridades locales y cientos de vecinos. Perros, gatos, caballos y otras mascotas acompañaron a sus dueños en un desfile que evidenció el fuerte vínculo entre la comunidad y sus animales.







