La cruz de madera, de casi cuatro metros de altura, que Juan Pablo II entregó a la juventud mundial será despedida esta noche con una multitudinaria ceremonia en la Concatedral de San Nicolás
Tras un Vía Crucis por las calles del centro de Alicante será entregada a la delegación sevillana, nuevo destino de este importante símbolo católico
Hoy se despide en Alicante la Cruz de los Jóvenes o Cruz Peregrina que lleva desde el pasado lunes 28 de febrero recorriendo la Diócesis de Orihuela-Alicante con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud que este verano se celebra en Madrid del 16 al 21 de agosto.
Será en la Concatedral de San Nicolás donde, a partir de las 19:30 horas se llevará a cabo una ceremonia de despedida y adoración a esta cruz, de casi cuatro metros de altura, que el Papa Juan Pablo II entregó a la juventud mundial en 1984 con el mensaje llevadla por todo el mundo como signo del Amor del Señor Jesús a la humanidad y anunciad a todos que solo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención. Habrá una celebración eucarística con imposición de la ceniza presidida por el Obispo Diocesano, Monseñor Rafael Palmero. Seguidamente se sacará la peregrina, junto con el icono de la Virgen María que le acompaña, por las calles de Alicante con un Vía Crucis que finalizará con la entrega de estos dos símbolos a la Archidiócesis de Sevilla, nuevo destino y desde donde se ha trasladado una delegación.
Con ese momento finalizará un intenso itinerario que ha durado diez días y que ha sido transmisor de fe y esperanza por 22 localidades alicantinas (Alicante, Callosa d´Ensarrià, La Nucía, Benidorm, Vila Joiosa, Elche, Crevillente, Albatera, Callosa de Segura, Almoradí, Torrevieja, Orihuela, Biar, Villena, Petrer, Elda, Castalla, Tibi, Onil, Ibi, Monóvar y Aspe)
El símbolo mundial de la juventud ha recorrido pues cientos de kilómetros pisando unas 30 parroquias, 5 monasterios, 4 asilos, 1 hospital y varios colegios. También ha visitado lugares tan especiales como el psiquiátrico penitenciario de Fontcalent, la casa de enfermos de Sida Véritas y el Seminario Menor de Orihuela. De este modo su mensaje ha calado no sólo en miles de jóvenes que han portado sobre sus hombros, acompañado y adorado a esta Cruz sino también a adultos, personas enfermas, ancianos o religiosas.
En su honor se han celebrado casi una decena de Vía-Crucis por las calles de diferentes localidades así como vigilias, encuentros de coros juveniles y encuentros de niños y jóvenes.
Se han vivido momentos tan especiales como la recepción por parte de los internos del psiquiátrico de Fontcalent, el Vía Crucis nocturno por las calles de Crevillente con la Junta de Hermandades y Cofradías, la subida al Seminario de Orihuela y la vigilia celebrada allí ininterrumpidamente durante toda la noche.
Una cruz con mensaje
Desde que Juan Pablo II dijera en 1984 Llevadla por todo el mundo como signo del Amor del Señor Jesús a la humanidad y anunciad a todos que solo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención esta cruz viaja por todo el mundo junto con un icono de la Virgen María que entregó el Santo Padre años más tarde, en 2003, para que fuera signo de la presencia materna de María junto a los jóvenes, llamados, como el apóstol San Juan, a acogerla en su vida.
De este modo, ha recorrido numerosos países del mundo como Argentina, Canadá, Alemania u otras zonas de Asia, África y América. Desde octubre de 2010 la peregrina se encuentra en España visitando las diferentes diócesis con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que acogerá Madrid del 16 al 21 de agosto.


