Las Fiestas del Medievo de Villena vivieron el pasado domingo una de sus jornadas más multitudinarias en el barrio del Rabal, donde vecinos y visitantes llenaron las calles para disfrutar de algunos de los actos más emblemáticos de esta recreación histórica.
Uno de los momentos más esperados del día fue la tradicional Batalla de las Lechugas, una peculiar y divertida actividad en la que decenas de participantes se enfrentan simbólicamente lanzándose lechugas en plena calle. Este acto, que mezcla humor y participación popular, volvió a reunir a numerosos curiosos y se ha convertido en uno de los eventos más característicos de las fiestas.
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Durante la jornada también tuvo lugar la presentación de los Infantes, un acto que pone en valor la implicación de los más jóvenes en la celebración y que simboliza la continuidad de estas fiestas históricas que cada año organiza el vecindario del Rabal.
Las calles del casco histórico, a los pies del Castillo de la Atalaya, mantuvieron durante todo el día un ambiente festivo con pasacalles, música y espectáculos que transportaron a vecinos y visitantes a la época medieval. El mercado medieval y las representaciones teatrales contribuyeron a reforzar el ambiente histórico que caracteriza esta celebración.
Además, el ambiente también se trasladó a los locales de amigos del Rabal, que durante todo el fin de semana se convierten en puntos de encuentro para compartir comida, música y convivencia. Estos espacios, gestionados por grupos de amigos y asociaciones del barrio, forman parte esencial de la fiesta y reflejan el carácter participativo de esta celebración.
Las Fiestas del Medievo, que se celebran cada año en el barrio del Rabal, se han consolidado como una de las citas culturales y festivas más importantes de Villena, gracias a la implicación del vecindario y de numerosas asociaciones locales que trabajan para recrear el pasado medieval de la ciudad.







