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Villena

La rica gastronomía de nuestra tierra viaja a China en manos del conocido cocinero, Francisco Hernández

La rica gastronomía de nuestra tierra viaja a China en manos del conocido cocinero

El pasado 18 de Septiembre, desde Valencia, salimos con dirección a Guanghzou
– China – , 4 cocineros, Rafa y Damian ( Ven y Volveras ), Nacho ( El Chalet ), Paco Hernandez ( Rte. Salvadora ), 1 Somelier Paco Olivas ( Los Pirineos ) y
– 1 Maitre Enrrique ( Escuela Superior de Hosteleria de Valencia ).
– Mas el director de la Misma Angel Campillo y su Manager Quique.
– La primera impresión nos la llevamos en el aereopuerto de Manises ( Valencia ) al encontrarnos que nos llevábamos personalmente las paellas ( Fisicas ) y los Paelleros.
– Hasta ese momento nuestras noticias eran que habiamos sido seleccionados por nuestras caracteristicas, trayectoria y profesionalidad en la cocina Valenciana, por comarcas para aportar diversidad y variedad de nuestra cocina.
– Con estas premisas la sorpresa fue cuando menos simpatica, ya no nos separamos de ellas hasta Hong Kong, imagina, aviones, taxis, trenes, mas aviones, carros de aereopuerto, carros de feria, etc… por medio mundo, nosotros y nuestras paellas, paellas de 50 plazas y sus paelleros.
– El traslado desde Valencia fue un paseo, bien avenido por la ilusión de un viaje de intercambio profesional, con la diferncia de llegada y salida de aviones, nos daba tiempo a visitar y cenar en Paris, pero un contratiempo en el metro parisino nos obligo a regresar al aereopuerto, eso si maravillados por las instalaciones del aereopuerto.
– Después de una cena ligera en el propio aereopuerto, embarcamos y doce horas y media después llegamos a Guangzhou, China, un viaje que comenzaba a las 23´00 horas y que con la diferencia horaria de 6 horas, tendríamos que llevar a las 23´00 horas pero con la diferencia llegamos a las 17’00 h. locales, casi toda la noche durmiendo en el avión, con la anécdota de que los auxiliares de vuelo, antes de despegar vaciaron dos esprais por pasillo, y que nosotros achacamos a algun producto para relajarnos, porque dormimos todo el avión casi a la vez una media de 7 horas, el resto viendo televisión o escuchando musica, también se podía seguir el viaje a través de la pantalla, siguiendo un avión interactivo por un plano con origen y destino, asi que seguías nuestro paso por medio mundo hasta que por los cielos rusos nos desviamos en vertical para evitar la cordillera del Hymalaya, por aquello de las turbulencias.
– Sin mas incidencias llegamos a Guanghzou – China – y aunque estábamos aleccionados y advertidos del cambio de formas, cultura y acciones a realizar, al llegar, nuestra sorpresa nada mas aterrizar nos hizo comprender que aunque advertidos no habíamos cambiado el “ Chip “.
– Están acostumbrados a hacer cola hasta para lo mas simple, en algunos casos desesperante, metódicos hasta la desesperación, en algunos casos incogruentes, el sentido común a desaparecido, solo metodo metodo y metodo.
– Ya nos tienes por el aereopuerto con nuestros equipajes ( voluminoso para los 15 días y los enseres de trabajo) y como no nuestras paellas y paelleros, los chinos curiosos por naturaleza, tenían el objetivo perfecto.
– Pasamos los 5 controles rutinarios que estas personas tienen establecidos y a buscar transporte, como idioma el ingles, pues el español de momento no tiene demasiados seguidores por la zona, aunque la colonia española va en aumento, varias cosas me llamaron la atención enseguida, la gran cantidad de personal en cada establecimiento que divisaba a visitaba, en el propio aereopuerto, en un principio pensé que sería por ser aereopuerto y la gran afluencia de publico, mas tarde me dí cuenta de que no es así, y que es norma y normal alli.
– Una cafetería delante mismo de inmigración, por cierto que no me miraron ni a los ojos y por supuesto las maletas, dos señoritas captando clientes, y en un principio crei que estaban hablando entre ellas por el tono y volumen de su voz, pero sé repetián una y otro vez una especie de letanía que cortaban en seco.
– Acostumbrado a que los captadores de clientes empleen un tono y volumen que los distinga de los demas, me llamo poderosamente la atención, y recuerdo que pensé, estas no se comen ni un torrao, asi no captan a nadie.
– Mas tarde en otros sitios de compras la situación se repetirá de una forma casi identica, en tono voz y a lo poco que atendí, alguna frase.
– Bueno ya situados y con algún numero de telefono local, para poder llamar a casa y localizarnos entre nosotros a un precio razonable, emprendimos la tarea de negociar el precio de una furgoneta para trasladarnos nosotros, maletas y por supuesto a nuestras paellas y paelleros.
– Negociar con alguien en otro idioma, acostumbrados a este tipo de vida y buscavidas del aereopuerto, te deja la sensación de que siempre pierdes aunque sicológicamente hagas el cambio monetario y no te parezca tanto lo que piden, pero al fin y al cabo es una cultura y aunque sean 10 centimos hay que negociarlos.
– Coseguimos que el precio fuese de 300 Yuan, al cambio 30 €, la operación es facil 1€ – 10 Yuans, por 7 personas mas equipaje y las paellas, creiamos haber hecho un buen negocio, al pasar de los días y entablar amistad con un recepcionista nos informo de que el precio medio es la mitad, nos dio por reirnos.
– Ya en el hotel, China Marrito, de 5 estrellas, reserva realizada por la Cámara de Comercio Exterior de España, el Icex, el Ivex, y lña colaboración directa del gobierno chino desde Pekín, alli que nos tienes, un hotel expecional, una ciudad de 680 habitaciones, suites, con las comodidades que puedas imaginar y servicios que es raro ya observar en los hoteles españoles.
– 22 personas de media en recepción, vigilantes en las puertas y pasillos, personal para abrir las puertas, seguridad, aparcacoches, ordenadores de taxis, camareras de the, maleteros, conserjes, personal de apoyo, etc…
– Mas tarde descubrimos que era el hotel oficial de la feria, como he comentado anteriormente, por el cambio horario caminabamos otra vez hacia la noche, y una vez instalados nos reunimos en reopción para decidir a donde ibamos a cenar, por unanimidad nos decicimos a patear las calle y alli donde nos apeteciese entrar.
o Caminamos bastante, entre calles que en cualquiera de nuestras ciudades nos pensariamos en pasar, pero algo de lo que si nos advirtieron era de salir del hotel con una tarjeta del mismo, para que en caso de perdida enseñandosela al taxista supiese a donde ir, esto nos sirvio en el futuro para hacernos con una colección de tarjetas y asi sin saber del idioma movernos por guanghzou, y que estuviéramos tranquilos pues los “ turistas “ gozan de un estatus especial por el que se tiene mucho cuidado que es lo que pasa con ellos, y por lo visto mas tarde no se andan con bromas, alli lo de los derechos humanos como que se le olvida, en un momento casi entramos en una franquicia de comida rapida, de las que se encuentran por todo el mundo, pero por causalidad apareción un edificio enorme, pasarelas, autovia, vamos la civilazión y en un anuncio gigantesco un restaurante español, acudimos raudos esperanzados por el horario y d+el desconocimiento, mandamos a uno de avanzadilla, y lo vimos regresar desilusionado, el restaurante solo tenia el nombre de español, pero sorpresa en el mismo edificio había otro chino y por su publicidad prometia, alli nos ecaminamos, a un 4 piso de un edificio enorme, arboles enormes figurados que hacian de mantenedores del techo, rios con puentes, una casita como la robinson, personal de servicio mas que clientes, un grupo musical con el atuendo del presonal de servicio, la noche se iba encaminando, la cena fue soberbia con vino español, mas concretamente un Blanco Viña Sol, de Bodegas Torres, cervezas san miguel, y un tinto chileno.
o La cena ya nos sorprendió por la diferencia de la cocina que se entiende por aquí como china, buenisima, sabores nada extraños, tempuras, cociones cortas, buena medida de los picantes, pescados diferentes a los nuestros pero con buen trabajo de plancha, en definitiva, que la noche invitaba a dar una vuelta mas amplia, y una vez acabada la cena muy cerca del restaurante nos dijeron quu habia un pub donde actuaba un conjunto donde su lider era cubano y alli nos dirijimos, expeccional.
o El choque de cultura entre lo que se entiende por un pub aquí y alli fue brutal, parejas de todo tipo conviven con chicas que se buscan la vida abiertamente y al mismo tiempo puedes cenar o escuchar musica, por cierto muy buena, hicimos un pozo en común y pedimos por botellas, abaratamos la noche.
o De allí a dormir pues al día siguiente debiamos poner en marcha todo el tinglado de la feria,

Remite Francisco Hernández


201