Se me pide por parte de los sacerdotes concelebrantes-, que diga unas palabras al final de esta Misa Funeral en sufragio de Bernardo García-Forte Pérez.
No se trata de hacer un panegírico. El mismo Bernardo no lo querría, y la misma Iglesia lo descarta en momentos como éste. Diré que Bernardo ha sido un creyente. Todo lo demás que ha sido y marcado su perfil humano, familiar y empresarial es indisociable de su ser cristiano.
HAZ CLICK AQUÍ PARA VER EL VÍDEO
De todos los presentes se podrían decir muchas cosas, destacar virtudes y cualidades.., así como detectar debilidades, errores y fallos. Quizá, también de nuestro amigo Bernardo. Es la fragilidad del ser humano. A Bernardo le conozco desde que yo era adolescente, por su relación con la Parroquia de Santa María y su interés por cuanto hacía referencia a la Virgen de las Virtudes.
En mis años de estudiante de filosofía, cuando venía los veranos de vacaciones a Villena, le descubrí todas las mañanas en el Asilo,-cuál sencillo y vulgar monaguillo- ayudando a Misa de 8,30. Bernardo fue, junto al entonces párroco de Santiago D. Ginés Ródenas, el alma y motor de la construcción del nuevo Asilo. ¡Cuántos ladrillos, camiones de arena, sacos de cemento y de yeso.., aportó altruistamente sin que pasaran por administración, ni se cargaran a la frágil contabilidad del Grupo que luchaba por levantar una Residencia de Ancianos, amplia, cómoda y moderna, que Villena necesitaba!
¡Cuántas puertas abría su sólo nombre! ¡Cuántas instituciones y personas ayudaron por «cara» de D. Bernardo! Es de justicia reconocer en este momento que D. Bernardo ha sido «apagafuegos» de situaciones calientes, apoyo en circunstancias difíciles, colaborador de obras y proyectos sociales de nuestras Parroquias, socio de múltiples asociaciones benéficas y misioneras…
Personalmente, debo reconocer que Bernardo ha sido el alma e impulsor de la Fundación Ntra. Sra. María de las Virtudes junto a D. Francisco Ribera Matarredona y otros colaboradores. Lo que hoy es la Fundación es el resultado del proyecto e ilusión de D. Bernardo. Él, me hizo creíble el proyecto utópico de la Fundación, hasta el punto de que mi vida de sacerdote diera un giro, dejando otras parroquias y trabajos pastorales, y que el Sr. Obispo me destinara a Villena durante diez años.
¡Pero Bernardo! ¿La Fundación en la Virgen, a siete km. de Villena? ¿Por qué no en la ciudad?, -le decía yo en los inicios de la obra-.Pues porque está la Virgen de las Virtudes, que es quien sacará adelante el proyecto que llevamos entre manos, respondía él. Recuerdo cuando al principio de su enfermedad, y en una de las últimas reuniones de la Junta de Patronato a la que asistió, y donde se trató la posibilidad de que la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer tuviera un Centro de Día en las instalaciones de la Fundación, nos dijo: «sí, es eso que dicen que yo tengo..» ¡Quién nos iba a decir que unos meses más tarde, él mismo sería usuario de ese Centro de Día ya en funcionamiento!
Es de justicia que quien ha llevado el nombre de Villena por el mundo con su marca «FORTE», que ha creado riqueza y puestos de trabajo, que sin duda ha debido afrontar las contradicciones y situaciones conflictivas que el mundo empresarial y laboral conlleva inevitablemente, hoy sea objeto de nuestro reconocimiento y cariño.
Como creyente, os pido una oración sincera por él, suplicando a la Virgen de las Virtudes le acoja bajo su manto. ¡Descanse en paz!


