Villena ha participado este fin de semana en la Feria Internacional de Turismo del Reyno de Navarra (Navatur), celebrada en Pamplona y considerada la cita turística más importante del norte de España en los segmentos gastronómico, enoturístico y de naturaleza. Más de 52.000 visitantes recorrieron el recinto ferial, donde el municipio dio a conocer su oferta diferenciada vinculada al vino, la gastronomía, la cultura y el entorno natural.
El stand promocional puso el foco en la fortaleza de sus bodegas, su reconocida “gastronomía de frontera” y la amplia variedad de propuestas para disfrutar del patrimonio y el paisaje. La concejala de Turismo, Paula García, ha valorado de forma positiva la participación, destacando “el alto interés mostrado tanto por visitantes como por profesionales del sector, que se han acercado con preguntas muy concretas sobre nuestra ciudad”.
La posición estratégica de Villena, como puerta de entrada al Mediterráneo y punto habitual de paso hacia la costa para residentes del interior y del norte peninsular, refuerza su atractivo como destino complementario al turismo de sol y playa. Cultura, naturaleza y enoturismo se presentan así como una alternativa cada vez más demandada.
El entorno natural fue uno de los grandes reclamos durante la feria. El amplio término municipal permite disfrutar de paisajes diversos sin grandes desplazamientos: montaña, huerta, salinas y zonas agrícolas que evocan la llamada “toscana mediterránea”. Espacios idóneos para el senderismo y el cicloturismo, especialmente en esta época del año, con temperaturas suaves.
Entre los enclaves destacados se encuentran Sierra Salinas, referente de biodiversidad y paisaje de montaña, y la Sierra de la Villa, que ofrece varias vías ferratas adaptadas a distintos niveles. A ello se suma una oferta patrimonial consolidada, con recursos como el Castillo de la Atalaya, sus museos y las Fiestas de Moros y Cristianos.
García ha subrayado que muchos de los visitantes ya conocían referencias previas sobre Villena y mostraban interés específico por sus fiestas, su castillo, sus bodegas o sus festivales, lo que confirma el posicionamiento creciente del municipio como destino turístico de interior con identidad propia.










