En este mundo de variables verdades, de conceptos interpretativos, y de
leyes aplicables, según criterio, todo es posible, creible e incluso real, depende quien desarrolle el planteamiento. La verdad puede tener matices. Los conceptos en si, son variables. La Ley es, politicamente, manejable. Todo, en fin, puede ser suceptible de cambios. Y puede ser manejado según antojo o atrevimiento de quien lanza la noticia, o propaga la idea.
Es, verdaderamente, lamentable que la verdad, como tal, pueda ser manejada a capricho de algunos que, con descaro, la desvirtuan conviertendola en arma arrojadiza contra el adversario.
Se puede pasar de atacante a atacado por simple planteamiento o interesada amistad. Se puede ser certero aplicador de normas y convenios o dictador fiero e implacable, según quien lance el veredicto.
Si el amigo nos juzga podemos ser correctos e incluso fieles aplicantes de la ley. Si lo hace el contrario, nuestra gestión es la estampa del desastre y la ineptitud.
Ninguna de estas posturas se ajusta fielmente a la verdad, porque en ambas interviene el afecto o el rencor. En ambas, dos, juega gran baza la amistad o el rencor y por ello no se dictamina con justo criterio.
De igual modo que no se puede pasar de ser bueno a malo en un brete, no se puede ser juez y jurado a un tiempo. A la persona que gozó de nuestro respeto y nos concedió su confianza no podemos de la noche a la mañana intentar lapidarla. Maxime sabiendo que no somos los representantes del recto proceder ni las justas decisiones.
Las rebeliones o insurrecciones, al producirse, pueden parecer, incluso, necesarias, pero con el paso del tiempo al ser planteadas en su totalidad, y examinadas detenidamente, ellas, solas, demuestran que son una simple rebelión para obstentar el poder.
Lo que puede parecer, aunque con mala semilla, un deseo actual, está perfectamente definido en La Biblia. Antiguo Testamente, que dice: «Y sus hermanos le tenian envidia, más su padre reflexionaba sobre lo sucedido».» Mirad ahí viene ese soñador» «Vamos a matarle y arrojarle a una de esas cisternas y diremos que una fiera lo ha devorado, entonces veremos que será de sus sueños», «Vamos vendamoslo a los ismaelitas y no pongamos en él nuestras manos, pues es nuestro hermano, nuestra carne» Versiculos 11,19,20 y 27 del Capitulo 37 de la Historia de José del Genesis.
Lo relatado es similar a lo que viene ocurriendo, en nuestro Ayuntamiento, desde hace ya algún tiempo, dandose el caso que la insumisión rompio un grupo tambien de doce, como los hijos de Jacob.
Si establecemos un paralelismo, hipotetico, entre ambas situaciones no debemos olvidar que el hermano vendido (José) alcanzó gran fama y poder pues el Faraon le dijo: » Tú gobernarás mi casa y obedecerá a tu voz todo mi pueblo…..»(Genesis Articulo 41-Versiculo 40) y realizó grandes cosas por su pueblo. ¿Puede ser que la historia se repita?
Yo simplemente he citado unos hechos acontecidos y relatados, las conclusiones deben ser propiedad de aquellos que emitan su opinión.
Ernesto Pardo Pastor


