La sede de la Asociación de Fibromialgia de Villena acogió el pasado viernes 6 de febrero un acto que fue mucho más allá de una charla informativa. Pacientes crónicos, asociaciones y activistas sanitarios se reunieron en una jornada de reflexión y denuncia organizada junto a la Asociación por la Defensa de la Sanidad Pública de Villena (ADSPV), con el objetivo de visibilizar la situación sanitaria que atraviesa la ciudad y reclamar soluciones urgentes
El encuentro, conducido por Pascual y José Antonio, miembros de la ADSPV, ofreció un análisis detallado del estado del sistema sanitario local, alertando de que el deterioro de la atención ya no es solo una cuestión administrativa, sino una auténtica crisis social que afecta directamente a la calidad de vida de los ciudadanos.
La fibromialgia fue utilizada como ejemplo de las carencias del sistema, una enfermedad compleja y real que, según se explicó durante el acto, continúa encontrando dificultades para ser atendida adecuadamente. Los ponentes subrayaron que, pese a la gravedad de esta patología, Villena ha carecido durante años de especialistas en reumatología, contando en la actualidad únicamente con una consulta semanal y con listas de espera que superan los tres años
Durante la jornada también se expusieron datos especialmente preocupantes sobre la atención sanitaria en Villena. Entre ellos, la ausencia de consultas de especialidades como Dermatología u Oncología, los retrasos de hasta 18 meses en rehabilitación preferente o de varios años en la ordinaria, así como demoras de hasta 15 días para una analítica o entre 6 y 15 días para obtener cita con el médico de cabecera. Asimismo, se puso sobre la mesa la diferencia de costes entre la sanidad pública y la privada en intervenciones como la operación de cataratas
Los asistentes también denunciaron deficiencias en la gestión de urgencias, señalando que, en algunos casos, el personal sanitario debe desplazarse por sus propios medios ante emergencias por falta de recursos materiales.
En el plano político y estructural, los ponentes vincularon la situación actual a un proceso de desmantelamiento progresivo de la sanidad pública, recordando el impacto de reformas como la Ley 15/1997 o el denominado “medicamentazo” de 2012. En el ámbito autonómico, se denunció el desvío anual de importantes recursos hacia la sanidad privada, lo que, según la ADSPV, repercute directamente en el aumento de las listas de espera y en el desgaste del personal sanitario
Lejos de quedarse en la queja, el acto concluyó con un llamamiento a la acción ciudadana. Entre las medidas anunciadas destaca la puesta en marcha de una Oficina de Ayuda a la Queja, ubicada en el Espacio Joven, para facilitar la tramitación de reclamaciones oficiales, así como el inicio de una ronda de contactos con asociaciones y colectivos locales para crear un frente común en defensa de la sanidad pública.
La jornada finalizó con una consigna compartida por todos los asistentes:
“Gobierne quien gobierne, la sanidad pública se defiende”, reafirmando el compromiso de Villena con un sistema sanitario público, universal y de calidad.







