Este mes de noviembre se cumplen 20 años de la aprobación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL). Los aniversarios se prestan a conmemoraciones, pero también es buen momento para hacer un repaso de su recorrido.
Esta Ley de Prevención de Riesgos Laborales no fue la ley de salud laboral que los sindicatos defendíamos, pero sí que atendió a demandas en cuanto al reconocimiento de ser los propios trabajadores y trabajadoras protagonistas en la toma de decisiones que condicionan la salud.
Como mecanismo para ejercer los derechos de participación en la prevención se creó la figura del Delegado y delegada de Prevención y los Comités de Seguridad y Salud. Desde el sindicato CCOO afrontamos este reto promoviendo la designación de esta figura en las empresas, a la vez que establecimos medidas para brindarles información, formación para ejercer funciones reconocidas en la norma y asesoramiento técnico- sindical.
A día de hoy, podemos decir que los y las delegadas de prevención son una realidad en muchas empresas, especialmente en las grandes y en el sector público, pero están muy poco presentes en las microempresas y pymes. En estas, además, tal y como constatan las estadísticas, se produce el mayor número de daños a los y las trabajadoras, pues en estas empresas suele haber mayores riesgos y su prevención depende de la voluntad del empresario.
Los años de crisis, reformas laborales, austeridad y ajustes han arrasado la prevención en las empresas .El empleo se ha convertido en bien escaso. Quien lo posee, aunque solo sea efímeramente, tiende a soportar unas condiciones de trabajo cada vez más degradadas, incluso por debajo de la Ley o del convenio con tal de conservarlo. Algunos empresarios y empresarias aprovechan esta circunstancia para evadir sus obligaciones legales o contractuales en esta materia sin encontrar apenas resistencia individual. Además, la temporalidad, y la precariedad de los empleos hace que sea más difícil organizar la adecuada defensa de unas condiciones de trabajo saludables.
En esta situación, en la que tan fácil es la presión individualizada sobre los y las trabajadoras para que acepten pasivamente la trasgresión de las leyes que velan por su protección, se revaloriza aún más la necesidad de una acción colectiva, es decir, se hace más imprescindible la acción del sindicato. Si los sindicatos no defendemos a esos trabajadores nadie lo hará.
Desde CC.OO. exigimos el cumplimiento de la Ley de prevención de riesgos laborales. Reconociendo y criticando la falta de medios humanos para velar por el cumplimiento de dicha norma.
CCOO U.I. Vinalopó Vega Baja celebramos en el Centro Polivalente de Carrus, Elche, el día 20 de noviembre un encuentro de delegados y delegadas, en el que contaremos con la presencia del Fiscal Jefe de Siniestralidad en el ambito de la provincia D. Vicente Lopez, D. Jose Carlos Gonzalez, jefe unidad salud laboral de la Inspección Provincial de Alicante y Seguridad Social y D. Jose Alberto Ortega, Director del Invassatç
Nos jugamos mucho, nada más y nada menos que la vida de la clase trabajadora.


