El yacimiento se localizó en la campaña de prospecciones realizadas en el año 2006 por parte del Museo Arqueológico de Villena dentro del proyecto de investigación puesto en marcha con el objetivo de estudiar el poblamiento antiguo del Valle de Villena. Y fue en el año 2008 con los trabajos de excavación arqueológica con motivo de la construcción del trama del tren de alta velocidad cuando se puso al descubierto un nuevo yacimiento con restos culturales datados del Mesolítico Reciente, Neolítico y del Calcolítico.
Restos humanos
Los descubrimientos consisten en fondos de cabañas y dos fosas individuales, donde se han hallado una mujer de unos 35 a 40 años y un niño de unos 18 meses, que según las pruebas de carbono 14 tienen una antigüedad de 8.000 años. Estos hallazgos permiten documentar un asentamiento al aire libre de una comunidad humana de cazadores recolectores del periodo Mesolítico final.
Por lo tanto estamos hablando de restos humanos que marcan la transición entre las últimas sociedades de cazadores y recolectores y las primeras sociedades agrícolas del Neolítico que habitaron en la Comunidad Valenciana. Y se trata de los restos óseos más antiguos localizados en yacimientos al aire libre en la provincia de Alicante.
Excavaciones
La excavación arqueológica ha sido dirigida por los arqueólogos Marco Aurelio Esquembre Bebia, Juan de Dios Boronat Soler y José Ramón Ortega Pérez de la empresa ARPA Patrimonio S.L, empresa encargada de los trabajos arqueológicos de dicho tramo.
Las excavaciones en el yacimiento de la Corona forman parte de un proyecto de investigación multidisciplinar en el que participan la administración, equipos científicos de organismos nacionales e internacionales y empresas privadas. Se ha trabajado con modernos métodos de análisis como ADN, isótopos, C14 paleopatologícos y en su estudio han participado miembros de la Universidad de Valenciana, Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Barcelona, así como centros de investigación como el CSID y el MAX PLANCK INSTITUTE.
Revistas como la prestigiosa revista internacional Journal Of Archaeological Science se han hecho eco de estos descubrimientos a través de su publicación.


