Nueve jóvenes de entre 20 y 23 años resultaron heridos en la noche del miércoles en Castalla al ser arrollados por un vehículo cuando estaban cenando en unas mesas a la puerta de casa. El coche, que según algunos afectados y testigos presenciales entró derrapando en la calle, también colisionó contra otros dos turismos que estaban estacionados. Seis de los accidentados fueron trasladados al Hospital de Alcoy y dados de alta poco después, mientras que el conductor dio negativo en la prueba de alcoholemia.
Los hechos se registraron alrededor de las doce menos veinte de la noche en la parte superior de la calle Biar, en los prolegómenos del encierro de vaquillas, que arranca justo en este punto.
Unos vecinos habían sacado a las puertas de la casa unas mesas, donde un grupo de jóvenes estaban cenando. El padre de una de las afectadas y propietario de la vivienda, Manuel Ventura, explicaba ayer que «todo ocurrió cuando yo estaba saliendo de la casa. Un vehículo tomó la curva de entrada a la calle derrapando, y después de estamparse contra un coche que estaba aparcado en la acera de enfrente, se llevó por delante las mesas, las sillas y a todos los que estaban ahí sentados». El vehículo, que iba ocupado por cuatro personas, aún tuvo tiempo de colisionar contra otro coche, antes de detenerse.
«El espectáculo recordaba era como si hubiese explotado una bomba. Toda la gente por el suelo quejándose, sillas destrozadas, después las ambulancias…».
Corina, hija de Manuel, era de los que se encontraban sentados en las mesas. «Todo salió volando por los aires. La verdad es que fue un susto tremendo», decía.
Los heridos fueron trasladados en un primer momento al centro de salud de Castalla, desde donde se decidió llevar al Hospital de Alcoy a seis de ellos para que fuesen atendidos de sus contusiones. Según indicaba Manuel, «los que peor estaban era un chico al que se le rompió la clavícula y una chica con un golpe en la cabeza. Afortunadamente, todos fueron dados de alta y se están recuperando».
El conductor, que acudió de inmediato a interesarse por los heridos, dio negativo en la prueba de alcoholemia. También el alcalde, Juan Antonio Candela, acudió al lugar de los hechos para conocer lo que había sucedido. Las vaquillas comenzaron con retraso.
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