La joven artista, licenciada en bellas artes, utiliza las imágenes para demostrar que todo se puede distorsionar, dependiendo el ojo con el que se mire. Para ello ofrece una colección de fotografías que muestran paisajes, figuras o acontecimientos que aparecen reflejados en los elementos realmente fotografiados. Edificios vistos a través del reflejo en un charco, personas o paisajes proyectados por el agua de una piscina o personas que participan en una protesta social vistas a través del cristal de una importante entidad bancaria, testigo mudo del paso de los manifestantes. La exposición se podrá visitar en horario comercial en la sala de exposiciones de Bohemia, ubicado en la gran avenida de Elda. La entrada es gratuita y las obras se podrán adquirir, si lo desean, por un módico precio.


