Como no podría ser de otro modo, y coincidiendo con el 50 aniversario de su primera actuación, el cantaor José Menese pone el broche final al emblemático ciclo Mundo y formas del flamenco: la memoria que nos une. Seis conferencias flamencas para el profesor Bernicola, organizado por su viuda, Josefina Samper, con la colaboración de la Fundación Ruralcaja. Un cierre de lujo en el que Menese, acompañado de Antonio Carrió, uno de los mejores guitarristas de flamenco jondo, ofrecerá alguno de sus temas.
Además, el cantaor ofrecerá la tertulia Una noche con la peña flamenca, con la colaboración de la alicantina Peña Flamenca Pedro Bacán, para dar a conocer la organización de este tipo de peñas, su filosofía, su trabajo y como se han convertido en un espacio de arte e intercambio de conocimiento.
Tal y como apunta Josefina Semper, esta nueva edición del ciclo cierra con una palabra clave desbordamiento, ya que además de los más de 50 matriculados, casi un centenar de personas se han dado cita en algunas de las sesiones de Mundo y formas de flamenco. La viuda de Bernicola ha asegurado que esta clausura vendrá acompañada de alguna sorpresa que, sin duda, harán de la noche un escenario de magia y buen arte jondo.
La sesión dará comienzo mañana, martes 20 de noviembre, a las 20.00 horas en la Sala Rafael Altamira de la Sede de Alicante.
José Menese
José Menese Scott. La Puebla de Cazalla (Sevilla), 1942. Siendo aún muy joven, y siguiendo las recomendaciones de su mentor, Francisco Moreno Galván, se fue a Madrid. En 1965 se presentó a la cuarta edición del Concurso de Córdoba y ganó el Premio de Honor Tomás el Nitri, lo que supuso su consagración definitiva: «Sirvió, independientemente de darme confianza, para abrirme con más seguridad las puertas». También ha merecido, entre otros, el Nacional al Cante de la Cátedra de Jerez en 1974, el Compás del Cante en 1992 y el Calle de Alcalá en 1997. La de Menese es una de las voces más grandes, hermosas y emocionantes de este tiempo flamenco. El cantaor no es gitano, pero él mismo dice que ha tenido la suerte de que su voz «suene gitano». Durante años se le consideró el heredero predestinado de Mairena, pero procuró a medida que fue ganando experiencia ir desprendiéndose de una excesiva servidumbre estilística con respecto al maestro y acentuar su propia personalidad. Entre otros galardones que le han sido concedidos, destacan: Seguiriyas de Marbella, Premio de Mairena de Alcor, Popular del Diario Pueblo, Premio Ondas de la SER, La Saeta de Oro de RNE, La Saeta de Oro de Almería. Trofeo Lucas López., Premio Nacional de Cante de la Cátedra de Flamencología, Premio Cabal de Plata, por votación popular, de RNE, Mención Especial Ondas y Galardón Flamenco Calle de Alcalá y «Patriarca del Cante».


